Internos del CIE de Zapadores denuncian un brote de Covid en el interior de las instalaciones

· La Campaña CIEs NO critica el estado de salud en el que se encuentran los internos y la falta de medidas adoptadas por la Dirección del centro y el Juez de control, encargados de garantizar el bienestar de las personas internadas en el CIE

Valencia, 10 de enero de 2022 – En los últimos días, varios internos del CIE de Zapadores han comunicado a la Campaña por el cierre de los CIE y el fin de las deportaciones la existencia de un brote de Covid-19 en las instalaciones del centro. Al menos siete internos han dado positivo en las pruebas PCR practicadas ante la denuncia continuada de los internos, que tras la evidencia de síntomas solicitaron a lo largo de la semana pasada al personal del centro la práctica de pruebas médicas para confirmar los contagios.

Tal como relata uno de los internos, el pasado día 3 de enero algunas de las personas internadas empezaron a mostrar síntomas de Covid tales como tos, fiebre y malestar general. Ante la denuncia de los internos  y la pasividad y la falta de operatividad del personal del CIE para tomar medidas ante el posible contagio, la Campaña CIEs NO puso en conocimiento del posible brote de Covid a la Conselleria de Sanidad y al Síndic de Greuges para que se tomaran las medidas adecuadas para proteger la salud de los internos y velar por el respeto de sus derechos. Fue el día 8 de enero cuando se comenzaron a realizar pruebas PCR a los internos, confirmando hoy la existencia de siete contagios entre los internos y varios contagios entre el personal policial que opera dentro de las instalaciones.

Aunque uno de los internos confirma a la Campaña CIEs NO la aplicación de medidas de contención del virus, éstas han llegado cuando el brote ya se había propagado. Además, el interno relata que las medidas son sumamente ineficaces puesto que, aunque se haya aislado a las personas confirmadas de contagio, no se les han practicado pruebas a todos los internos y siguen compartiendo espacios comunes con posibles contagiados como son el comedor, el patio y las celdas. Varios internos manifiestan a la Campaña tener “miedo de coger la enfermedad” y denuncian que están encerrados “como animales” y que los funcionarios no “prestan atención a la sanidad”. Según su testimonio, se encuentran hacinados en los pasillos de las instalaciones. La situación en el interior del CIE ha generado una gran tensión y ansiedad entre los internos tanto a nivel sanitario como por la incertidumbre de una inminente expulsión del territorio nacional. La Campaña considera que esta situación puede agravarse y generar problemas de convivencia tanto entre los internos como con la policía. Es fundamental recordar las deficiencias higiénicas, el hacinamiento, las zonas de recreo reducidas y la falta de distancia de seguridad en las celdas que han sido objeto de denuncia durante varios años por las distintas organizaciones sociales y los testimonios de los internos que las califican como condiciones de vida inhumanas.

Dada la situación actual en el interior del CIE de Zapadores y teniendo en cuenta la imposibilidad de establecer medidas de prevención y protección de las personas internas y, por tanto, de garantizar la salud de las mismas, exigimos el cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros de Zapadores (València) y que se provea de asistencia sanitaria adecuada a todos aquellos internos que la soliciten.

La Audiencia no ve delito en la muerte de Marouane, pero señala que pudo haber “asistencia sanitaria incompleta” y “comportamiento reprobable” de la policía, e insta a valorar “todo lo que pudo haberse hecho y no se hizo”

• “No significa esta resolución que la atención recibida por el interno fuera intachable (…) tan solo significa que esa posible responsabilidad no es de carácter penal”


València, 29 de marzo – Lo que no se hizo bien y todo lo que se pudo hacer y no se hizo. Marouane Abouobaida, un joven marroquí de 23 años, se suicidó en CIE de Zapadores el 15 de julio de 2019 en una celda de aislamiento después de sufrir una brutal paliza a manos de otros internos y de haber denunciado el mal estado en el que se encontraba sin que por ello se adoptaran medidas especiales para su protección. La Audiencia Provincial de València ha decretado el sobreseimiento provisional de la causa penal al considerar que ni la policía ni el personal sanitario cometieron ningún delito. Sin embargo, en el auto judicial se señala que pudo haber “asistencia sanitaria incompleta”, además de “un comportamiento reprobable de algún funcionario policial”, y concluye instando a “valorar todo aquello que pudo haberse hecho y no se hizo ante una situación como la suya”. El tribunal ha desestimado la resolución definitiva del procedimiento para dejar “abierta la posibilidad de una reapertura si se aportan nuevos elementos de juicio que la justifiquen”.

La Audiencia afirma que su decisión “no significa” que la atención recibida por el interno “fuera intachable ni que pueda derivarse alguna clase de responsabilidad como consecuencia de esa atención o de su fallecimiento (…) Esta resolución tan solo significa que esa posible responsabilidad no es de carácter penal”. Por eso, remite a revisar el protocolo de actuación en situaciones similares que dictó el juzgado de instrucción nº 3, en función de control del CIE, el 25/7/19, para valorar la conducta del personal de Zapadores. Solo 10 días después del suicidio, tras recibir el atestado de la muerte y solicitar informes al CIE, el juez de control ordenó la aplicación de un protocolo de 16 medidas referidas a la prevención de intentos de suicidio y a las condiciones de aislamiento. El magistrado estableció que una “situación excepcional” como el aislamiento no se puede aplicar durante más de una hora -prorrogable a una hora más previo informe del servicio médico-, se debe controlar permanentemente a través de las cámaras y la persona debía estar acompañada por otras dos en la celda. Marouane murió solo en la celda, dos horas después de ser aislado, y tardaron cuarenta minutos en darse cuenta de que se había quitado la vida. Tras el auto del juez, la Campaña CIE No solicitó formalmente a la Delegación del Gobierno que informara si se están aplicando las 16 medidas, pues en caso contrario existe un riesgo para la integridad física de las personas encerradas en el CIE. Hasta ahora no ha habido
respuesta.


Para la familia de Marouane ha sido muy difícil aceptar que el joven se quitara la vida y están también convencidas de que todo lo sufrido por Marouane hasta el momento de su muerte fue determinante en su decisión de quitarse la vida. Durante todo este tiempo Casa Marruecos ha estado en contacto con la familia de Marouane, acompañándolos en todo momento y transmitiendo sus reivindicaciones. Su principal exigencia es que la muerte de Marouane se investigue hasta el final, que se conozca toda la verdad de lo que sucedió y que se haga justicia.

Después del fallecimiento de Marouane, la abogada de la Campaña asumió la acusación particular, en nombre de la madre del joven, en el proceso que se desarrolló en el juzgado de instrucción nº 10. A partir de ese momento, la letrada accedió al mismo atestado policial que el juez de control de Zapadores. En este documento, redactado en la tarde de la muerte de Marouane, se compendian las declaraciones de diferentes funcionarios policiales, las
comunicaciones realizadas a raíz de lo sucedido, diversos informes sanitarios y las imágenes de algunas de las cámaras de videovigilancia del CIE entre las que se encuentran las correspondientes a la celda de aislamiento así como la del distribuidor previo a ésta. Además, en los días posteriores a la muerte, la abogada se entrevistó en Zapadores con uno de los internos que fue testigo de algunos de los hechos de los días 14 y 15 de julio.


La revisión de las imágenes permitió apreciar la posible existencia de varios delitos imputables a los funcionarios públicos que aparecen en las mismas: inducción al suicidio, trato degradante, daño a la vida o a la integridad moral, denegación de la asistencia sanitaria y otros, según señaló la representación de la familia de Marouane en el primer escrito de acusación. Por tanto, se solicitó que fueran interrogados varios policias e integrantes del equipo sanitario del CIE. Para la acusación particular, las imágenes venían a confirmar que Marouane no fue aislado por su seguridad ni por su salud: lo arrastraron por el suelo estando inconsciente y lo dejaron tirado en la celda de aislamiento, solo, sin vigilancia, sin agua, sin comida, y con la ventana cerrada en plena canícula.

Dos patadas para ver si reaccionaba
En las imágenes se puede ver a varios funcionarios policiales arrastrando por el suelo el cuerpo inmóvil de Marouane y dejándolo tirado en la celda de aislamiento. Marouane permaneció 42 minutos en el suelo sin moverse. Durante ese tiempo, tanto policias como sanitarios lo visitan, algunos sólo lo observan desde la mirilla de la puerta del calabozo, otros llegan a entrar; todos dejan el cuerpo de Marouane tirado en el suelo. Las imágenes son explícitas: el joven se arrastra hasta la cama, posteriormente intenta ponerse en pie y cae al suelo frente a la puerta, permaneciendo en posición fetal sin que sus custodios le presten auxilio alguno. Cuando descubren a Marouane sin vida hace más de 40 minutos que nadie se ha preocupado por su estado. Tras su muerte, aparecen en el distribuidor tres funcionarios uniformados. Miran por la mirilla y ven el cuerpo. Dos de los funcionarios entran y rodean el cuerpo. No lo inspeccionan ni le toman las constantes vitales. Uno de ellos le da dos patadas para ver si reacciona. Tras ver que no lo hace tampoco le toma las constantes vitales. Sólo entonces, una vez muerto, se le realiza el primer reconocimiento físico y con instrumental médico desde su aislamiento. De la revisión de estas imágenes se presentaron 75 fotogramas ante el juzgado, que no se correspondían con el momento de la autolisis sino con lo sucedido desde el aislamiento hasta la última asistencia médica, al considerar determinantes estos momentos en el posterior suicidio.

El 14 de julio, un día antes de quitarse la vida, varios internos agredieron a Marouane provocándole fracturas en el rostro, por lo que fue trasladado al hospital. En los días anteriores ya había sido víctima de otras dos agresiones. El equipo medico del hospital recomendó “reposo en cama-sillón durante 2-3 días” ante el “traumatismo craneal” que
presentaba y que no se realizaran maniobras que pudieran producir un “aumento de presión cefálica (movimientos bruscos de cabeza/cuello)”. También se estableció en el informe médico que “es importante que durante las próximas horas esté acompañado”, pues hay que “comprobar periódicamente que el paciente se encuentra correctamente orientado y mueve los miembros con normalidad”. En todo caso, debería acudir al servicio de urgencias si presentara “pérdida de conocimiento, confusión o desorientación; tendencia anormal a dormir; dolor de cabeza persistente; alteración del carácter o conductas anormales; pérdida de fuerza o alteración en la coordinación de alguna de las extremidades”, entre otros síntomas. Ninguna de estas recomendaciones fue llevada a cabo por el personal sanitario del CIE ni por los funcionarios policiales.

Sobre esta forma de proceder, la Audiencia reconoce que “el interno presentaba lesiones de cierta entidad por una agresión sufrida el día anterior”, pero señala que “no integran ninguna clase de maltrato o trato degradante, si los funcionarios no han sido advertidos de que el interno, por sus lesiones o su estado físico, no simulaba, no permanecía en el suelo voluntariamente o precisaba de una atención especial que no se le daba”. De este modo, el tribunal acepta la versión de los funcionarios según la cual no habían sido informados de que tuvieran que tener especiales cuidados en el tratamiento a Marouane y les exime de toda responsabilidad al indicar que “la advertencia o información sobre el especial tratamiento que debiera recibir el interno por su estado de salud correspondía al personal sanitario destinado en el CIE por tratarse del personal cualificado para valorar el estado de salud del interno y para determinar y en su caso aplicar las pautas de tratamiento prescritas para el mismo”. De la supuesta falta de información a los agentes, en cualquier caso, tampoco se deriva ninguna responsabilidad penal por omisión del deber de asistencia sanitaria pues el
precepto “sanciona la denegación de asistencia sanitaria, pero no la prestación de una asistencia incompleta o un diagnóstico erróneo”. Y, en todo caso, “con tales omisiones se habría incurrido en una asistencia sanitaria incompleta, pero de ninguna manera en una denegación de asistencia sanitaria”, determina el auto judicial.

La Audiencia otorga especial importancia tanto al hecho de que Marouane fuera examinado por el personal sanitario del CIE los días 12 y 13 de julio “sin que se aprecie sintomatología alguna que indicara un tratamiento antidepresivo”, como al de que en su visita al hospital del día 14 no “se observara ni estimara pertinente su examen por el servicio de psiquiatría o la administración de algún antidepresivo”. Sin embargo, resulta sorprendente la relevancia dada a estos argumentos cuando a la vez se reconoce como probados los siguientes hechos: primero, que “el médico examinó al interno en fecha 03-07-2019 y le prescribe Alprazolán (medio comprimido diario durante cuatro días), según resulta del historial clínico del paciente, añadiendo en su declaración judicial que solo lo llegó a tomar durante un día”; segundo, que en la mañana del día 15 Marouane manifestó al personal de Cruz Roja “que se encuentra bien, aunque dolorido y muestra preocupación y malestar por lo ocurrido el día anterior (…) y refiere que se encuentra humillado por los hechos” haciéndose necesario hablar con él “hasta que se relaja y vuelve a la rutina”, según el informe aportado por Cruz Roja en el procedimiento; y tercero, que en el informe hospitalario la doctora que le atendió
indicara que había realizado su labor sin poder comunicarse con el paciente por la imposibilidad de comprenderse, una situación de la que difícilmente pueden extraerse conclusiones respecto del estado psicológico de una persona.

Arrastrado con la cabeza tocando el suelo
Hubo dos momentos en los que Marouane fue conducido por funcionarios policiales porque, según señalaron en su declaración ante la jueza, no “quiere” moverse, por más que existen indicios suficientes para considerar que no “puede” moverse. En la mañana del lunes 15, lo llevaron desde la zona de habitaciones situada en el primer piso hasta la enfermería ubicada en la planta baja. Más tarde, a mediodía, lo condujeron aparentemente desde el patio hasta
la celda de aislamiento. Según uno de los testigos compañero de Marouane, ambos traslados se realizaron arrastrando el cuerpo por el suelo, agarrándolo de pies y brazos y permitiendo que la cabeza impactara contra el suelo, mientras que los funcionarios policiales declararon que el traslado se efectuó “llevándolo en volandas cogiéndolo de brazos y piernas”. Del primer traslado se dispone del testimonio de los agentes y del compañero de Marouane mientras que del segundo se cuenta, además, con las imágenes de la celda de aislamiento y del distribuidor previo a ésta.
La Audiencia da credibilidad a la versión de la policía y rechaza la del compañero de Marouane porque en las imágenes del segundo traslado entiende que “muestran a dos agentes policiales sujetando por manos y pies al interno y manteniendo en alto su cabeza sin riesgo alguno para su vida o integridad física”. Sin embargo, tal como se muestra en las imágenes que se adjuntan a esta nota de prensa, la cabeza de Marouane se encuentra en contacto con el suelo. Para la acusación era precisamente la declaración del compañero de Marouane unida a las imágenes del segundo traslado en las que se observa cómo la cabeza es arrastrada por el suelo, lo que confería fuerza a la versión de que Marouane no fue llevado en volandas sino arrastrado por el suelo en las dos ocasiones. La Audiencia señala: “Es cierto que alguna de las imágenes apreciades en las cámaras de seguridad puede sugerir un comportamiento reprobable de algun funcionario policial, pero en ningún caso un acto delictivo”.

Todos estos hechos descritos, independientemente de su relevancia penal, constituyen un trato inhumano y degradante a una persona privada de libertad que no había cometido ningún delito. El CIE de Zapadores ha sido escenario de múltiples y diversas vulneraciones a los derechos humanos generadoras de una permanente angustia en las personas, que no sólo se sienten terriblemente frustradas al acabar entre rejas en su intento de encontrar unas condiciones de vida dignas sino que además son objeto de todo tipo de arbitrariedades. Este estado emocional, en ocasiones, puede llevarles a situaciones extremas. La muerte de Marouane se produjo en un contexto de elevada tensión en el interior del CIE. Una semana antes hubo un intento de suicidio y tuvieron que liberar a otro interno por su grave deterioro psíquico. Y cuatro días después del fallecimiento, dos chicos se autolesionaron. Desde que se abrieron los CIE, diez personas han fallecido entre sus muros o en el traslado forzoso al que las sometieron. Antes de la de Marouane, en Zapadores hubo otras 2 muertes:

-A. B., marroquí de 55 años. Falleció el 16 de octubre de 2010 al llegar a la puerta del CIE desde el centro de salud donde no le detectaron ninguna anomalía.


-Ciudadano nigeriano de 47 años. Murió el 31 de agosto de 2008 tras caer desplomado en las duchas sin que pudiese ser reanimado.


Además, el 19 de febrero de 2009 murió en el Hospital General de Valencia un nacional georgiano, procedente del CIE.

Por todas estas razones, mañana vamos a continuar reclamando que se determinen responsabilidades en la muerte de Marouane y que se cierren todos los CIE con carácter de urgencia pues no son más que cárceles racistas donde se recluye a personas que no han cometido ningún delito y se violan sus derechos fundamentales.

Marouane – Paloma Chen | #CIErraloConArte #CIEsNO

Marouane

Tengo piernas
y no raíces
y la abundancia y el hambre
están separadas
por solo unos pasos.

No conozco la suerte
pero me la imagino.
Me he quedado prendado de las nuevas predicciones,
de la nueva afinación de la cuerda que afirma,

de la que niega,
de la que enaltece,
de la que culpa,
de la que nace, de la que mata.

El reloj del sol refleja mis deseos

y me habla

sobre cruzar y cuadrar el círculo,
sobre la vida de insolencia
que he pagado
con
encierro,
humillación
y obediencia.

No me arrepiento.
Yo solo lo siento…

por mi madre
por dar a luz a uno de los condenados de la tierra.

Solo lo siento por mi madre,
porque me quieren redimir
de la pobreza y la no pertenencia.
Solo lo siento por mi madre,
porque mis verdugos han pensado que
20 años
20 años es una edad suficiente para roer el cableado de mis
sueños.

Qué placer hacer lo correcto,
dicen,
qué placer la moral judeocristiana,
sienten,
qué placer fustigar la servidumbre.

Perdóname por rendirme, mamá,
las dificultades no me hicieron más fuerte,
me hicieron más
amargo, me hicieron
más seco. Mamá, si tu tristeza es un pantano,
la mía es un desierto.
Mamá, la cotidianidad me eriza el pelo
en cada descanso,
me pide silencio
en cada tregua.

Y ahora solo me duele un recuerdo… de ti.

El de cuando me cortabas el pelo de pequeño,

y no imaginabas
el óxido en mis dientes,
el bote de lejía del que he
bebido,
el saltamontes en el alféizar de la ventana

de la que he saltado.

Mamá, ¿cómo ibas a prever que viviría en un zoo animal,
en la feria de un gobierno criminal,
con la quietud de un insecto ciego?
Que lloraría sangre
en el regazo de alguien
que acariciaría mi calavera con ternura,
que caminaría entre campos de naranjas,
que combatiría la apatía acostumbrada,

alguien a quien el dolor de estómago no le ha enfriado la
mirada,
alguien que reinicia cada ayer con estas
palabras,
alguien con mi voz, que permanece
mi voz, que ha tocado su corazón
y el de tantos otros
mi voz, que resuena en su garganta
y en la de tantos otros,
mi voz, que es la otros que no son otros
que somos nosotros
porque mi voz
se ha quedado
atascada
cada último martes

de mes
enfrente de una puerta
azul.

Dos menores son liberados del CIE sin que ninguna autoridad asuma su tutela

·       Los chicos aportaron su documentación que acredita su minoría de edad, pero no han sido reconocidos legalmente

 

·       En total, cinco menores han sido encerrados en Zapadores y posteriormente puestos en libertad en las últimas semanas

Valencia, 21 de febrero de 2020 – Dos menores que permanecían encerrados en el CIE de València desde hace un mes han sido puestos en libertad sin que ninguna autoridad asuma su tutela porque no se les ha reconocido legalmente su minoría de edad a pesar de que han aportado documentación que lo acredita. Los chicos han quedado libres, pero en absoluta situación de desamparo ya que únicamente son trasladados a los centros de menores de la Generalitat quienes los jueces lo ordenan.

M. Ch., el chico argelino del que se aportó su documentación original, que había llegado dañada, fue dejado a su suerte en la puerta del CIE este jueves por la tarde con una bolsa de basura en la que llevaba las pocas pertenencias que había traído consigo y en chanclas. En el recibo acreditativo de permanencia en el CIE se señala que M. Ch. “ha permanecido ingresado en este Centro desde el día 19/01/2020 hasta el día 20/02/2020 a disposición de ALMERÍA-JUZ INST. 5, por haberlo ordenado dicha Autoridad judicial”.

Además de este chico, permanecía en el CIE B. T., otro argelino que manifestaba ser menor y cuyas pruebas de determinación de la edad dictaminaban que tenía más de 18 años. Posteriormente, el 18 de febrero se presentó ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia, en funciones de control del CIE, su documentación original que acreditaba su minoría de edad. Sin embargo, el mismo día 20, esta vez por la mañana, fue puesto en libertad sin que se reconociera su minoría de edad y con el mismo recibo acreditativo que M. C, si bien en este caso la autoridad judicial ha sido el Juzgado de Instrucción número 6 de Almería.

En total, cinco chicos argelinos habían manifestado ser menores de edad al ser privados de libertad en el CIE. Dos de ellos fueron puestos a disposición de los órganos de protección oportunos tras ser reconocidos como menores de edad en las pruebas médicas realizadas. Un tercero fue puesto en libertad a causa de la documentación aportada, si bien sus pruebas de determinación de la edad dictaminaban que era mayor. Los otros dos chicos, de quienes se aportó su documentación original -partida en dos la de uno de ellos-, han sido puestos en libertad. Sin embargo, no han sido reconocidos como menores de edad.

Más allá de lo sucedido desde su llegada al CIE, la Campaña quiere destacar que los cinco chicos fueron internados por auto de diferentes juzgados de instrucción de Almería que en ningún caso dictaminaron realizar pruebas de determinación de la edad. Y ello pese a que los cinco chicos aseguran haber manifestado desde el primer momento que eran menores y a que todos presentaban rasgos físicos que resultaban indiciarios de una posible minoría de edad. Ninguno de estos chicos ni muchos otros deberían permanecer ni un solo día en el CIE si las autoridades, ante la más mínima duda, adoptaran las medidas que contempla la ley para proteger a la infancia.

 


Dos menors són alliberats del CIE sense que cap autoritat assumisca la seua tutela

• Els xics van aportar la seua documentació que acredita la seua minoria d’edat, però no han sigut reconeguts legalment

• En total, cinc menors han sigut tancats en Sapadors i posteriorment posats en llibertat en les últimes setmanes

València, 21 de febrer de 2020 – Dos menors que romanien tancats al CIE de València des de fa un mes han sigut posats en llibertat sense que cap autoritat assumisca la seua tutela perquè no se’ls ha reconegut legalment la seua minoria d’edat a pesar que han aportat documentació que l’acredita. Els xics han quedat lliures, però en absoluta situació de desemparament ja que únicament són traslladats als centres de menors de la Generalitat els qui els jutges ho ordenen.

  1. Ch., el xic algerià del qual es va aportar la seua documentació original, que havia arribat danyada, va ser deixat a la seua sort a la porta del CIE aquest dijous a la vesprada amb una bossa de fem en la qual portava les poques pertinences que havia portat amb si i en xancletes. En el rebut acreditatiu de permanència en el CIE s’assenyala que M. Ch.“ha permanecido ingresado en este Centro desde el día 19/01/2020 hasta el día 20/02/2020 a disposición de ALMERÍA-JUZ INST. 5, por haberlo ordenado dicha Autoridad judicial”.

A més d’aquest xic, romania al CIE B. T., un altre algerià que manifestava ser menor encara que les probes de determinación de la edat dictaminaven que tenia més de 18 anys. Posteriorment, el 18 de febrer es va presentar davant el Jutjat d’Instrucció número 3 de València, en funcions de control del CIE, la seua documentació original que acreditava la seua minoria d’edat. No obstant això, el mateix dia 20, aquesta vegada al matí, va ser posat en llibertat sense que es reconeguera la seua minoria d’edat i amb el mateix rebut acreditatiu que M. C, si bé en aquest cas l’autoritat judicial ha sigut el Jutjat d’Instrucció número 6 d’Almeria.

En total, cinc xics algerians havien manifestat ser menors d’edat en ser privats de llibertat al CIE. Dos d’ells van ser posats a la disposició dels òrgans de protecció oportuns després de ser reconeguts com a menors d’edat en les proves mèdiques realitzades. Un tercer va ser posat en llibertat a causa de la documentació aportada, si bé les seues proves de determinació de l’edat dictaminaven que era major. Els altres dos xics, dels qui es va aportar la seua documentació original -partida en dues la d’un d’ells-, han sigut posats en llibertat. No obstant això, no han sigut reconeguts com a menors d’edat.

Més enllà del succeït des de la seua arribada al CIE, la Campanya vol destacar que els cinc xics van ser internats per auto de diferents jutjats d’instrucció d’Almeria que en cap cas van dictaminar realitzar proves de determinació de l’edat. I això malgrat que els cinc xics asseguren haver manifestat des del primer moment que eren menors i al fet que tots presentaven trets físics que resultaven indiciaris d’una possible minoria d’edat. Cap d’aquests xics ni molts altres haurien de romandre ni un sol dia al CIE si les autoritats, davant cap mena de dubte, adoptaren les mesures que contempla la llei per a protegir a la infància.

Un chico permanece encerrado en el CIE pese a que su documentación prueba que es menor

[CASTELLANO]

·       El juez no admite su cédula de identidad porque llegó partida desde Argelia aunque la familia asegura que la envió en perfecto estado

 

·       La Campaña considera que debe prevalecer el principio jurídico de favor minoris o interés superior del menor y, por tanto, ser puesto en libertad

 

 

Valencia, 18 de febrero de 2020 – M. Ch., un chico argelino de 16 años, permanece encerrado desde hace semanas en el CIE de Zapadores a pesar de haber demostrado su minoría de edad. El joven llegó a las costas españolas en una patera junto a otros  menores a mediados de enero y todos fueron internados en Zapadores. Desde que la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros y por el fin de las deportaciones tuvo conocimiento de su presencia lo puso en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia, en funciones de control del CIE de Zapadores. Paralelamente, se solicitó a sus familias que aportaran la documentación original que acredita su minoría de edad. Dos de los menores fueron liberados tras realizarles pruebas médicas y un tercero al presentar su documento de identidad.

 

Sin embargo, el juez no ha considerado válida la documentación de M. Ch. porque llegó a València partida en dos partes. La familia ha mandado fotografías en las que la cédula aparece en perfecto estado antes de ser enviada, por lo que se debió romper en el proceso de transporte desde Argelia a València o en los controles que se realizan en la frontera. El corte realizado en la cédula parece haber sido practicado con un abrecartas u objeto similar por lo que las dos partes coinciden perfectamente y en ambas figura el mismo número de registro. Pero el juez considera que el estado de la cédula impide que “por la Policía Científica se determine si presenta signos evidentes de manipulación” y da validez a las pruebas médicas que determinaron que tiene una edad de 19 años.

 

La Campaña considera que la legislación nacional e internacional de protección de las y los menores siempre permite su amparo en caso de duda por lo que en esta situación debería haber prevalecido la protección de este chico. El principio jurídico de favor minoris o interés superior del menor debe ser tenido en cuenta por todas las instituciones a la hora de tomar decisiones que les afecten. Por eso, la Campaña ha puesto el caso en conocimiento del consulado de Argelia para que pueda volver a acreditar documentalmente su minoría de edad sin ningún tipo de defecto formal.

El encierro de menores en los CIE viola toda la normativa internacional de protección de los niños y niñas y la legislación española, desde la propia Constitución hasta la Ley de Extranjería pasando por las propias disposiciones del Ministerio del Interior, que establecen que “no podrá acordarse el ingreso de menores en los centros de internamiento” y que los no acompañados serán “puestos a disposición de las entidades públicas de protección de menores”(http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros)Sin embargo, se ha convertido en una práctica habitual el internamiento sin haber realizado las pruebas necesarias para establecer su edad y a pesar de que presentan rasgos físicos que denotan su minoría de edad. El Ministerio del Interior reconoció como menores a 89 niños o adolescentes recluidos en los CIE en 2018, 5 fueron encerrados en Zapadores, sin que hasta el momento se conozca que haya sancionado a los responsables de estos encierros ilegales ni que haya tomado medidas para que no se repitan.


[VALENCIÀ]

Un xic roman tancat al CIE malgrat
que la seua documentació prova que és menor



• El jutge no admet la seua cèdula d’identitat perquè va arribar partida des d’Algèria encara que la família assegura que la va enviar en perfecte estat

• La Campanya considera que ha de prevaldre el principi jurídic de favor minoris o interès superior del menor i, per tant, ser posat en llibertat

 

València, 18 de febrer de 2020 – M. Ch., un xic algerià de 16 anys, roman tancat des de fa setmanes en el CIE de Sapadors malgrat haver demostrat la seua minoria d’edat. El jove va arribar a les costes espanyoles en una pastera acompanyat d’altres menors a mitjan gener i tots van ser internats en Sapadors. Des que la Campanya pel Tancament dels Centres d’Internament per a Estrangers i per la fi de les deportacions va tindre coneixement de la seua presència ho va posar en coneixement del Jutjat d’Instrucció número 3 de València, en funcions de control del CIE de Sapadors. Paral·lelament, es va sol·licitar a les seues famílies que aportaren la documentació original que acredita la seua minoria d’edat. Dos dels menors van ser alliberats després de realitzar-los proves mèdiques i un tercer en presentar el seu document d’identitat.

No obstant això, el jutge no ha considerat vàlida la documentació de M.Ch. perquè va arribar a València partida en dues parts. La família ha manat fotografies en les quals la cèdula apareix en perfecte estat abans de ser enviada, per la qual cosa es degué trencar en el procés de transport des d’Algèria a València o en els controls que es realitzen a la frontera. El tall realitzat en la cèdula sembla haver sigut practicat amb un tallapapers o objecte similar, ja que les dues parts coincideixen perfectament i en totes dues figura el mateix número de registre. Però el jutge considera que l’estat de la cèdula impedeix que “per la Policia Científica determine si presenta signes evidents de manipulació” i dóna validesa a les proves mèdiques que van determinar que té una edat de 19 anys.

La Campanya considera que la legislació nacional i internacional de protecció de les i els menors sempre permet que siguen emparats en cas de dubte, i per això en aquesta situació hauria d’haver prevalgut la protecció d’aquest xic. El principi jurídic de favor minoris o interès superior del menor ha de ser tingut en compte per totes les institucions a l’hora de prendre decisions que els afecten. Per això, la Campanya ha posat el cas en coneixement del consolat d’Algèria perquè puga tornar a acreditar documentalment la seua minoria d’edat sense cap mena de defecte formal.

El tancament de menors en els CIE viola tota la normativa internacional de protecció dels xiquets i xiquetes i la legislació espanyola, des de la pròpia Constitució fins a la Llei d’Estrangeria passant per les pròpies disposicions del Ministeri de l’Interior, que estableixen que “no podrà acordar-se l’ingrés de menors en els centres d’internament” i que els no acompanyats seran “posats a la disposició de les entitats públiques de protecció de menors”(http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros).

No obstant això, s’ha convertit en una pràctica habitual l’internament sense haver realitzat les proves necessàries per a establir la seua edat i a pesar que presenten trets físics que denoten la seua minoria d’edat. El Ministeri de l’Interior va reconéixer com a menors a 89 xiquets o adolescents reclosos en els CIE en 2018, 5 van ser tancats en Sapadors, sense que fins al moment es conega que s’haja sancionat als responsables d’aquests tancaments il·legals ni que s’haja pres mesures perquè no es repetisquen.

 

Liberan al menor del CIE de Zapadores después de una semana de encierro ilegal

<Castellano>

·El juez ordenó su traslado a un centro de menores tras aportarse la documentación original cuyas fotocopias ya había presentado el chico

·La Campaña CIE No exige que se investigue por qué las autoridades le asignaron un año de nacimiento que lo convertía en mayor de edad

València, 5 de enero de 2020 – Una semana han tardado en reconocer su error las autoridades y en liberar a un menor de un encierro que nunca debería haber padecido. H. T., el joven argelino de 16 años detenido en el CIE de Zapadores a pesar de demostrar su minoría de edad, ha sido trasladado este fin de semana a un centro de menores al decretar el juez su puesta en libertad después de que se aportara la documentación original de su fecha de nacimiento. El chico ya mostró fotocopias de su documento de identidad y de su partida de nacimiento en la patera que llegó a las costas de Almería. Sin embargo, no sirvió de nada. Fue trasladado a Zapadores y, gracias a otros internos, la Campaña CIE No conoció su caso y pudo realizar las gestiones para conseguir su documentación original.

Muchos jóvenes en su misma situación no corren la misma suerte. El encierro de menores de edad es una práctica convertida en habitual en los últimos tiempos. En la mayoría de casos no es posible demostrar la minoría de edad de estas personas ante las autoridades judiciales, por lo que muchos menores acaban siendo privados de libertad hasta 60 días y deportados, vulnerando toda la normativa de protección de menores. En 2018 se encerraron a 89 menores en los CIE del Estado español, el doble que el año anterior.

El 30 de diciembre la Campaña presentó un escrito ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia en funciones de control del CIE exponiendo la situación de H. T., aportando copias de su documento de identidad y de su partida de nacimiento, y poniendo en conocimiento del magistrado que la documentación original estaba ya en camino. Tras recibirla, el 2 de enero se registró un escrito en el juzgado de control pidiendo la inmediata puesta en libertad del menor. Ese mismo día el juez dictó un auto en el que se disponía: “Únase y ofíciese al CIE de Valencia para que una vez aportada la documentación original ante la autoridad administrativa encargada de la custodia para la expulsión del interno H. T., interno en el CIE de Valencia, y una vez comprobada la autenticidad de la misma sin premura se proceda al inmediato traslado del interno H. T. al Centro de Menores que le corresponda […] dado que según dicha documentación H. T. es menor de edad”.

El auto fue recibido el día 3 y en él se requería que la Campaña “aporte la documentación original recibida del interno H. T. ante el Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia donde se encuentra el mismo a los efectos acordados”. Por ello, en la tarde del 3 de enero, integrantes de la Campaña CIE NO intentaron entrar al CIE, siéndoles denegada la entrada debido a la llegada de antidisturbios en tres furgones policiales para realizar un cacheo a los internos, intervención que fue denunciada por la Campaña en redes sociales. La mañana del 4 de enero nos personamos en el CIE para, esta vez sí, entregar la documentación original del menor. En ese momento la policía de Zapadores nos comunicó que, recibida la documentación, se iba a dar inicio al traslado del menor a un centro de menores, según lo dispuesto en el auto judicial.

En el caso de H. T. y en el de otro menor encerrado en julio coinciden modos de actuar de las autoridades que deberían ser investigadas judicialmente. A H. T. le asignaron oficialmente el mismo día y mes de nacimiento que figuran en las fotocopias que él llevaba, pero retrasaron 2 años su nacimiento y, de este modo, se convertía en mayor de edad. Con el menor de julio se aplicó el mismo modus operandi a pesar de que portaba consigo su cédula de identidad original. Además, la policía del CIE le retiró la documentación y la envió al juez de control semanas después de producirse la privación de libertad. En ese tiempo, habiendo un documento original del que el juez de control no tuvo conocimiento desde el primer momento, al chico se le realizaron pruebas de determinación de la edad y fue llevado al consulado de Argelia en Alicante para que fuera reconocido como nacional y se emitiera el laissez-passer. En esta entrevista en el consulado, al chico no se le permitió llevar consigo su documento original, que permaneció retenido en el CIE. El consulado emitió el laissez-passer con la misma fecha de nacimiento con la que lo había fichado la policía, es decir, mismo día y mes que en su documento, pero diferente año, lo que equivalía a la diferencia entre ser reconocido como mayor o menor de edad. Finalmente, el menor fue deportado a su país de origen.


<VALENCIÀ>

Alliberen al menor del CIE de Sapadors després d’una setmana de tancament il·legal

·El jutge va ordenar el seu trasllat a un centre de menors després d’aportar￾se la documentació original les fotocòpies de la qual ja havia presentat el xic

·La Campanya CIE No exigeix que s’investigue per què les autoritats li van assignar un any de naixement que el convertia en major d’edat

València, 5 de gener de 2020 – Una setmana han tardat a reconéixer el seu error les  autoritats i a alliberar a un menor d’un tancament que mai hauria d’haver patit. H. T., el jove algerià de 16 anys detingut al CIE de Sapadors malgrat demostrar la seua minoria d’edat, ha sigut traslladat aquest cap de setmana a un centre de menors en decretar el jutge la seua posada en llibertat després que s’aportara la documentació original de la seua data de naixement. El xic ja va mostrar fotocòpies del seu document d’identitat i de la seua partida de naixement en la pastera que va arribar a les costes d’Almeria. No obstant això, no va servir de res. Va ser traslladat a Sapadors i, gràcies a altres interns, la Campanya CIE NO va conéixer el seu cas i va poder realitzar les gestions per a aconseguir la seua documentació original.

Molts joves en la seua mateixa situació no corren la mateixa sort. El tancament de menors d’edat és una pràctica convertida en habitual en els últims temps. En la majoria de casos no és possible demostrar la minoria d’edat d’aquestes persones davant les autoritats judicials, per la qual cosa molts menors acaben sent privats de llibertat fins a 60 dies i deportats, vulnerant tota la normativa de protecció de menors. En 2018 es va tancar a 89 menors en els CIE de l’Estat espanyol, el doble que l’any anterior.

El 30 de desembre la Campanya va presentar un escrit davant el Jutjat d’Instrucció número 3 de València en funcions de control del CIE exposant la situació de H. T., aportant còpies del seu document d’identitat i de la seua partida de naixement, i posant en coneixement del magistrat que la documentació original estava ja en camí. Després de rebre-la, el 2 de gener es va registrar un escrit en el jutjat de control demanant la immediata posada en llibertat del menor. Aquest mateix dia el jutge va dictar un auto en el qual es disposava:
“Únase y ofíciese al CIE de Valencia para que una vez aportada la documentación original ante la autoridad administrativa encargada de la custodia para la expulsión del interno H. T., interno en el CIE de Valencia, y una vez comprobada la autenticidad de la misma sin premura se proceda al inmediato traslado del interno H. T. al Centro de Menores que le corresponda […] dado que según dicha documentación H. T. es menor de edad”.

El auto va ser rebut el dia 3 i en ell es requeria que la Campanya “aporte la documentación original recibida del interno H. T. ante el Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia donde se encuentra el mismo a los efectos acordados”. Per això, en la vesprada del 3 de gener, integrants de la Campanya CIE NO van intentar entrar al CIE, sent-los denegada l’entrada a causa de l’arribada d’antidisturbis en tres furgons policials per a realitzar un escorcoll als interns, intervenció que va ser denunciada per la Campanya en xarxes socials. El matí del 4 de gener ens personem al CIE per a, aquesta vegada sí, entregar la documentació original del menor. En aquest moment la policia de Sapadors ens va comunicar que, rebuda la documentació, s’anava a donar inici al trasllat del menor a un centre de menors, segons el que es disposa al auto judicial.

En el cas d’H. T. i en el d’un altre menor tancat al juliol coincideixen maneres d’actuar de les autoritats que haurien de ser investigades judicialment. A H. T. li van assignar oficialment el mateix dia i mes de naixement que figuren en les fotocòpies que ell portava, però van retardar 2 anys el seu naixement i, d’aquesta manera, es convertia en major d’edat. Amb el menor de juliol es va aplicar el mateix modus operandi tot i que portava amb si la seua cèdula d’identitat original. A més, la policia del CIE li va retirar la documentació i la va enviar al jutge de control setmanes després de produir-se la privació de llibertat. Durant aquest temps, havent-hi un document original del qual el jutge de control no va tindre coneixement des del primer moment, al xic se li van realitzar proves de determinació de l’edat i va ser portat al consolat d’Algèria a Alacant perquè fóra reconegut com a nacional i s’emetera el laissez-passer. En aquesta entrevista en el consolat, al xic no se li va permetre portar amb si el seu document original, que va romandre retingut en el CIE. El consolat va emetre el laissez-passer amb la mateixa data  de naixement amb la qual ho havia fitxat la policia, és a dir, mateix dia i mes que en el seu document, però diferent any, la qual cosa equivalia a la diferència entre ser reconegut com a major o menor d’edat. Finalment, el menor va ser deportat al seu país d’origen.

Un interno del CIE de Zapadores denuncia al juez una agresión policial durante un traslado

· “Dentro del coche me dieron dos puñetazos en la cara y me  bajaron a rastras hiriéndome la rodilla izquierda”, relata Steven
· La Campaña CIE NO respalda su solicitud para que se identifique a los agentes presuntamente implicados y se suspenda cautelarmente su expulsión

Valencia, 1 de enero de 2020.- Steven, un chico de veinte años privado de libertad en el  CIE de Zapadores desde hace más de treinta días, ha denunciado ante el Juzgado de  Guardia una agresión sufrida cuando regresaba del hospital, donde había sido trasladado a causa de una contusión en la mano. En la descripción de los hechos de la denuncia  presentada, Steven relata que iba esposado en la parte trasera del coche, de repente se escuchó un ruido “y creyeron que fui yo, pero yo estaba esposado. Frenaron en seco y me golpee la frente. Se bajaron los dos policías locales con pistola en mano. Abrieron la puerta y guardaron la pistola y dentro del coche me dieron dos puñetazos en la cara y me bajaron a rastras hiriéndome la rodilla izquierda”.

Según su testimonio, la agresión se produjo en la tarde del 23 de diciembre por parte de agentes de la Policía Local quienes, al parecer, estuvieron a cargo de realizar el traslado de ida y vuelta al hospital. A su llegada al CIE, Steven redactó una instancia dirigida al director del centro en la que solicitaba “presentar una denuncia a los policías que me llevaron al hospital [ya que] en el camino me pegaron.” En esta instancia, Steven adjuntó el informe médico del hospital, anterior a la agresión, y una fotografía en la que se ve la herida en la rodilla, así como la hinchazón en la cara.

Después de cinco días en los que no obtuvo ningún tipo de respuesta, Steven contactó con
la Campaña por el Cierre de los CIE y el fin de las deportaciones, expresando su voluntad de elevar la denuncia al Juez de control del CIE. El pasado 28 de diciembre, miembros
de la Campaña accedieron al CIE para entrevistarse con Steven y trasladar su escrito de
denuncia al Juzgado de Guardia. En el escrito presentado, además del relato de los hechos,
se aporta el informe hospitalario previo a la agresión, una fotografía en la que aparecen
lesiones coincidentes con lo descrito y la instancia que entregó a la dirección del CIE y
por la que no recibió respuesta.

Finalmente, en la denuncia presentada se solicita que se “identifique a los agentes de
servicio que pudieron haber participado en los hechos denunciados”, así como “que se
suspenda cautelarmente la expulsión de la víctima hasta que se esclarezcan los hechos”.
El denunciante pide al Juez ser llamado “a declarar y ratificarse en la denuncia”.
La Campaña CIE NO asume las solicitudes del denunciante y exige que se investigue y
esclarezca lo ocurrido y se asuman responsabilidades. Queremos señalar que son
numerosos los casos en los que se ha procedido a la deportación de la víctima después de
haber efectuado una denuncia, por lo que los procedimientos acaban siendo archivados y
los presuntos agresores quedan impunes. Además, mostramos nuestra preocupación por
las represalias que pudiera sufrir la persona que denuncia estos hechos y que, al estar
privada de libertad, se encuentra en una situación de gran vulnerabilidad. Y una vez más
reiteramos que mientras sigan abiertos los CIE continuarán produciéndose vulneraciones
a los derechos humanos, que en muchas ocasiones incluyen agresiones físicas a las
personas que han sido privadas de libertad por el simple hecho de no disponer de permiso
de residencia

Última concentración del año en el CIE de Zapadores (València). Martes 31 de diciembre 2019

Última concentración del año 2019 en el CIE de Zapadores (València) para exigir su cierre. Martes 31 de diciembre 2019

El CIE de Zapadores restringe el horario y las condiciones de atención a las ONG

· La Dirección del CIE de Zapadores restringe el horario a dos tardes a la semana previa cita telefónica a las ONG.

· Por medio de una circular se informa que: “En caso de expulsión masiva, entrada masiva, etc. se les deniega la visita”.

· La Campaña CIEsNO ha puesto los hechos en conocimiento del Juez de control.

Valencia, 12 de julio de 2019 – La Dirección del CIE de Zapadores ha restringido el horario de atención a las ONG dedicadas a velar por los derechos de los internos a dos tardes a la semana previa cita telefónica. Se prohíbe asimismo que un segundo interno asista como intérprete. Y, en cualquier caso, se denegará la entrada cuando haya “entradas masivas” y “expulsiones masivas”. La Campaña por el cierre de los CIE y el fin de las deportaciones ha puesto los hechos en conocimiento del Juez de control y exige que se respete el derecho de los internos a ser asistidos.

Debido a la llegada de las vacaciones de verano, la dirección del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Zapadores ha restringido el horario de atención a las ONG dedicadas a la asistencia, protección y defensa de la población migrante. A través de una circular expuesta en el tablón de anuncios del CIE de Zapadores, la dirección comunica a las ONG que durante el verano el horario de asistencia de estas queda reducido a dos tardes a la semana previa cita telefónica. Hasta el momento, las diferentes ONG tenían permitida la entrada tanto por la mañana como por la tarde, a excepción de aquellas horas en las que hubiera asistencia letrada, por considerarse prioritaria. Esta drástica reducción del tiempo de atención dificulta gravemente el proceso de intervención social que las entidades están realizando con los internos.

Además de esta limitación del tiempo, la dirección señala que queda prohibido que un segundo interno asista como intérprete, práctica a la que recurren las ONG tras denunciar la ausencia de intérpretes en el CIE. Debido a esta continua falta de intérpretes, se está vulnerando el derecho de los internos a ser informados de su situación, así como el derecho a ser asistidos por un intérprete de forma gratuita si no comprende o no habla castellano y carece de medios económicos para costeárselo. El hecho de negar la colaboración de otros internos pone de manifiesto la intención de la dirección del CIE en dificultar la asistencia a las personas internas.

Finalmente, se comunica que en caso de “expulsiones masivas” y “entradas masivas” se denegará el acceso a las organizaciones que, por derecho, están autorizadas a asistir a las personas internas. Como es ya sabido, la época estival es el momento donde mayor número de personas tratan de llegar a territorio español. Por este motivo durante la temporada de verano aumenta el número de internos en el CIE y, por lo tanto, es más necesaria la presencia de las ONGs para hacer respetar con la mayor garantía posible los derechos de las personas migrantes que han sido encerradas.

La Campaña CIEs NO lleva a cabo una doble tarea en el CIE de Zapadores. Por un lado, realiza un acompañamiento psico-social a los internos, prestándoles asistencia sanitaria, psicológica, social y/o legal en función de las necesidades personales. La interrupción en el seguimiento personal de los internos debida a la reducción del horario repercute negativamente en la intervención que los profesionales realizan con los internos. Por otro lado, dada la peculiaridad de los CIE, su carácter opaco y su intencionada clandestinidad, las vulneraciones de derechos en los CIE son sistemáticas. Por ese motivo es fundamental el papel de la campaña a la hora de velar por la integridad de los internos, denunciando la existencia de tratos vejatorios e intimidatorios, agresiones verbales y físicas.

La Campaña por el cierre de los CIE y el fin de las deportaciones (CIEs NO) ha puesto los hechos en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia en funciones de control del CIE y exige que se respete el derecho de los internos a ser asistidos por las entidades sociales de ayuda a personas migrantes. Desde la Campaña CIEsNo exigimos el cierre incondicional de estos agujeros negros del derecho y condenamos los continuos ataques de la administración a los derechos de la población migrante. Mientras exista un CIE abierto los derechos humanos estarán de vacaciones.



NOTA DE PREMSA

El CIE de Sapadors restringeix l’horari i les condicions d’atenció a les ONG

· La Direcció del CIE de Sapadors restringeix l’horari a dues vesprades a la setmana prèvia cita telefònica a les ONG.


· Per mitjà d’una circular s’informa que: “En cas
d’expulsió massiva, entrada massiva, etc. se’ls denega la visita”.


· La Campanya *CIEsNO ha posat els fets en coneixement del Jutge de control.

València, 12 de juliol de 2019 – La Direcció del CIE de Sapadors ha restringit l’horari d’atenció a les ONG dedicades a vetlar pels drets dels interns a dues vesprades a la setmana prèvia cita telefònica. Es prohibeix així mateix que un segon intern assistisca com a intèrpret. I, en qualsevol cas, es denegarà l’entrada quan hi haja “entrades massives” i “expulsions massives”. La Campanya pel tancament dels CIE i la fi de les deportacions ha posat els fets en coneixement del Jutge de control i exigeix que es respecte el dret dels interns a ser assistits.

A causa de l’arribada de les vacances d’estiu, la direcció del Centre d’Internament per a Estrangers (CIE) de Sapadors ha restringit l’horari d’atenció a les ONG dedicades a l’assistència, protecció i defensa de la població migrant. A través d’una circular exposada en el tauler d’anuncis del CIE de Sapadors, la direcció comunica a les ONG que durant l’estiu l’horari d’assistència d’aquestes queda reduït a dues vesprades a la setmana prèvia cita telefònica. Fins al moment, les diferents ONG tenien permesa l’entrada tant al matí com a la vesprada, a excepció d’aquelles hores en les quals hi haguera assistència lletrada, per considerar-se prioritària. Aquesta dràstica reducció del temps d’atenció dificulta greument el procés d’intervenció social que les entitats estan realitzant amb els interns.

A més d’aquesta limitació del temps, la direcció assenyala que queda prohibit que un segon intern assistisca com a intèrpret, pràctica a la qual recorren les ONG després de denunciar l’absència d’intèrprets en el CIE. A causa d’aquesta contínua falta d’intèrprets, s’està vulnerant el dret dels interns a ser informats de la seua situació, així com el dret a ser assistits per un intèrpret de forma gratuïta si no entén o no parla castellà i manca de mitjans econòmics per a costejar-se’l. El fet de negar la col·laboració d’altres interns posa de manifest la intenció de la direcció del CIE de dificultar l’assistència a les persones internes.

Finalment, es comunica que en cas de “expulsions massives” i “entrades massives” es denegarà l’accés a les organitzacions que, per dret, estan autoritzades a assistir a les persones internes. Com és ja sabut, l’època estival és el moment on major nombre de persones tracten d’arribar a territori espanyol. Per aquest motiu durant la temporada d’estiu augmenta el nombre d’interns en el CIE i, per tant, és més necessària la presència de les ONGs per a fer respectar amb la major garantia possible els drets de les persones migrants que han sigut tancades.

La Campanya CIEs NO du a terme una doble tasca en el CIE de Sapadors. D’una banda, realitza un acompanyament psicosocial als interns, prestant-los assistència sanitària, psicològica, social i/o legal en funció de les necessitats personals. La interrupció en el seguiment personal dels interns degut a la reducció de l’horari repercuteix negativament en la intervenció que els professionals realitzen amb aquestos. D’altra banda, donada la peculiaritat dels CIE, el seu caràcter opac i la seua intencionada clandestinitat, les vulneracions de drets en els CIE són sistemàtiques. Per aquest motiu és fonamental el paper de la Campanya a l’hora de vetlar per la integritat dels interns, denunciant l’existència de tractes vexatoris i intimidatoris així com agressions verbals i físiques.

La Campanya pel tancament dels CIE i la fi de les deportacions (CIEs NO) ha posat els fets en coneixement del Jutjat d’Instrucció número 3 de València en funcions de control del CIE i exigeix que es respecte el dret dels interns a ser assistits per les entitats socials d’ajuda a persones migrants. Des de la Campanya CIEsNo exigim el tancament incondicional d’aquests forats negres del dret i condemnem els continus atacs de l’administració als drets de la població migrant. Mentre existisca un CIE obert els drets humans estaran de vacances.

«UN DÍA» , «MIS HERMANAS» – DEME ORTE || #CIERRALOCONARTE #CIEsNO

“Un día “
A las personas internas en el CIE
y a las de fuera.
A ver si un día de estos quedamos
y damos día libre a los guardias que os guardan
y hacemos un día
“Jornada de puertas abiertas”.
Ese día podíamos hacer una paella
y comer y beber y cantar y bailar
toda la tarde.
Esa noche, cada familia podíamos invitar
a una persona a dormir en nuestra casa,
y al día siguiente,
cumplida ya la “Jornada de puertas abiertas”,
ya que nos ponemos,
podíamos cerrar el CIE
para siempre.  Deme Orte

 

“MIS HERMANAS”
Yo tengo una hermana negra,
mutilada de niña,
secuestrada por milicias,
violada por soldados,
despreciada por su clan,
que huyendo de la muerte
atravesó el desierto,
cruzó el Estrecho en patera
y vive buscando vida,
sorteando la ley,
y luciendo su ropa colorida con dignidad.

Yo tengo una hermana mora
obligada a andar tapada,
a salir acompañada,
a casarse por decisión ajena,
a apartarse de los hombres hasta en el rezo,
condenada a ser apedreada por adúltera
tras ser violada.
Mi hermana sufre, sueña y lucha por ser ella misma.

Yo tengo una hermana indígena,
pobre ente las pobres,
nieta de pobres, hija de pobres, pobre,
madre de pobres, abuela de pobres, pobre,
asesinada por luchar por su pueblo,
por organizarse para defender su tierra,

sus ríos, sus bosques, su cultura.
Sembrada como semilla de esperanza.

Yo tengo una hermana blanca,
discriminada en el trabajo por mujer,
humillada, amenazada, violentada
por mujer.
Tengo una hermana feminista,
concienciada, igualitaria, luchadora,
organizada con otras mujeres
que sueñan con otro mundo,
conciben, gestan y paren
niños y niñas iguales,
hermanas y hermanos
que luchan por la igualdad, la libertad y el amor.

Yo tengo tantas hermanas…
que somos familia numerosa,
infinita de sororidad.  Deme Orte