Internos del CIE de Zapadores denuncian un brote de Covid en el interior de las instalaciones

· La Campaña CIEs NO critica el estado de salud en el que se encuentran los internos y la falta de medidas adoptadas por la Dirección del centro y el Juez de control, encargados de garantizar el bienestar de las personas internadas en el CIE

Valencia, 10 de enero de 2022 – En los últimos días, varios internos del CIE de Zapadores han comunicado a la Campaña por el cierre de los CIE y el fin de las deportaciones la existencia de un brote de Covid-19 en las instalaciones del centro. Al menos siete internos han dado positivo en las pruebas PCR practicadas ante la denuncia continuada de los internos, que tras la evidencia de síntomas solicitaron a lo largo de la semana pasada al personal del centro la práctica de pruebas médicas para confirmar los contagios.

Tal como relata uno de los internos, el pasado día 3 de enero algunas de las personas internadas empezaron a mostrar síntomas de Covid tales como tos, fiebre y malestar general. Ante la denuncia de los internos  y la pasividad y la falta de operatividad del personal del CIE para tomar medidas ante el posible contagio, la Campaña CIEs NO puso en conocimiento del posible brote de Covid a la Conselleria de Sanidad y al Síndic de Greuges para que se tomaran las medidas adecuadas para proteger la salud de los internos y velar por el respeto de sus derechos. Fue el día 8 de enero cuando se comenzaron a realizar pruebas PCR a los internos, confirmando hoy la existencia de siete contagios entre los internos y varios contagios entre el personal policial que opera dentro de las instalaciones.

Aunque uno de los internos confirma a la Campaña CIEs NO la aplicación de medidas de contención del virus, éstas han llegado cuando el brote ya se había propagado. Además, el interno relata que las medidas son sumamente ineficaces puesto que, aunque se haya aislado a las personas confirmadas de contagio, no se les han practicado pruebas a todos los internos y siguen compartiendo espacios comunes con posibles contagiados como son el comedor, el patio y las celdas. Varios internos manifiestan a la Campaña tener “miedo de coger la enfermedad” y denuncian que están encerrados “como animales” y que los funcionarios no “prestan atención a la sanidad”. Según su testimonio, se encuentran hacinados en los pasillos de las instalaciones. La situación en el interior del CIE ha generado una gran tensión y ansiedad entre los internos tanto a nivel sanitario como por la incertidumbre de una inminente expulsión del territorio nacional. La Campaña considera que esta situación puede agravarse y generar problemas de convivencia tanto entre los internos como con la policía. Es fundamental recordar las deficiencias higiénicas, el hacinamiento, las zonas de recreo reducidas y la falta de distancia de seguridad en las celdas que han sido objeto de denuncia durante varios años por las distintas organizaciones sociales y los testimonios de los internos que las califican como condiciones de vida inhumanas.

Dada la situación actual en el interior del CIE de Zapadores y teniendo en cuenta la imposibilidad de establecer medidas de prevención y protección de las personas internas y, por tanto, de garantizar la salud de las mismas, exigimos el cierre del Centro de Internamiento de Extranjeros de Zapadores (València) y que se provea de asistencia sanitaria adecuada a todos aquellos internos que la soliciten.

La Audiencia no ve delito en la muerte de Marouane, pero señala que pudo haber “asistencia sanitaria incompleta” y “comportamiento reprobable” de la policía, e insta a valorar “todo lo que pudo haberse hecho y no se hizo”

• “No significa esta resolución que la atención recibida por el interno fuera intachable (…) tan solo significa que esa posible responsabilidad no es de carácter penal”


València, 29 de marzo – Lo que no se hizo bien y todo lo que se pudo hacer y no se hizo. Marouane Abouobaida, un joven marroquí de 23 años, se suicidó en CIE de Zapadores el 15 de julio de 2019 en una celda de aislamiento después de sufrir una brutal paliza a manos de otros internos y de haber denunciado el mal estado en el que se encontraba sin que por ello se adoptaran medidas especiales para su protección. La Audiencia Provincial de València ha decretado el sobreseimiento provisional de la causa penal al considerar que ni la policía ni el personal sanitario cometieron ningún delito. Sin embargo, en el auto judicial se señala que pudo haber “asistencia sanitaria incompleta”, además de “un comportamiento reprobable de algún funcionario policial”, y concluye instando a “valorar todo aquello que pudo haberse hecho y no se hizo ante una situación como la suya”. El tribunal ha desestimado la resolución definitiva del procedimiento para dejar “abierta la posibilidad de una reapertura si se aportan nuevos elementos de juicio que la justifiquen”.

La Audiencia afirma que su decisión “no significa” que la atención recibida por el interno “fuera intachable ni que pueda derivarse alguna clase de responsabilidad como consecuencia de esa atención o de su fallecimiento (…) Esta resolución tan solo significa que esa posible responsabilidad no es de carácter penal”. Por eso, remite a revisar el protocolo de actuación en situaciones similares que dictó el juzgado de instrucción nº 3, en función de control del CIE, el 25/7/19, para valorar la conducta del personal de Zapadores. Solo 10 días después del suicidio, tras recibir el atestado de la muerte y solicitar informes al CIE, el juez de control ordenó la aplicación de un protocolo de 16 medidas referidas a la prevención de intentos de suicidio y a las condiciones de aislamiento. El magistrado estableció que una “situación excepcional” como el aislamiento no se puede aplicar durante más de una hora -prorrogable a una hora más previo informe del servicio médico-, se debe controlar permanentemente a través de las cámaras y la persona debía estar acompañada por otras dos en la celda. Marouane murió solo en la celda, dos horas después de ser aislado, y tardaron cuarenta minutos en darse cuenta de que se había quitado la vida. Tras el auto del juez, la Campaña CIE No solicitó formalmente a la Delegación del Gobierno que informara si se están aplicando las 16 medidas, pues en caso contrario existe un riesgo para la integridad física de las personas encerradas en el CIE. Hasta ahora no ha habido
respuesta.


Para la familia de Marouane ha sido muy difícil aceptar que el joven se quitara la vida y están también convencidas de que todo lo sufrido por Marouane hasta el momento de su muerte fue determinante en su decisión de quitarse la vida. Durante todo este tiempo Casa Marruecos ha estado en contacto con la familia de Marouane, acompañándolos en todo momento y transmitiendo sus reivindicaciones. Su principal exigencia es que la muerte de Marouane se investigue hasta el final, que se conozca toda la verdad de lo que sucedió y que se haga justicia.

Después del fallecimiento de Marouane, la abogada de la Campaña asumió la acusación particular, en nombre de la madre del joven, en el proceso que se desarrolló en el juzgado de instrucción nº 10. A partir de ese momento, la letrada accedió al mismo atestado policial que el juez de control de Zapadores. En este documento, redactado en la tarde de la muerte de Marouane, se compendian las declaraciones de diferentes funcionarios policiales, las
comunicaciones realizadas a raíz de lo sucedido, diversos informes sanitarios y las imágenes de algunas de las cámaras de videovigilancia del CIE entre las que se encuentran las correspondientes a la celda de aislamiento así como la del distribuidor previo a ésta. Además, en los días posteriores a la muerte, la abogada se entrevistó en Zapadores con uno de los internos que fue testigo de algunos de los hechos de los días 14 y 15 de julio.


La revisión de las imágenes permitió apreciar la posible existencia de varios delitos imputables a los funcionarios públicos que aparecen en las mismas: inducción al suicidio, trato degradante, daño a la vida o a la integridad moral, denegación de la asistencia sanitaria y otros, según señaló la representación de la familia de Marouane en el primer escrito de acusación. Por tanto, se solicitó que fueran interrogados varios policias e integrantes del equipo sanitario del CIE. Para la acusación particular, las imágenes venían a confirmar que Marouane no fue aislado por su seguridad ni por su salud: lo arrastraron por el suelo estando inconsciente y lo dejaron tirado en la celda de aislamiento, solo, sin vigilancia, sin agua, sin comida, y con la ventana cerrada en plena canícula.

Dos patadas para ver si reaccionaba
En las imágenes se puede ver a varios funcionarios policiales arrastrando por el suelo el cuerpo inmóvil de Marouane y dejándolo tirado en la celda de aislamiento. Marouane permaneció 42 minutos en el suelo sin moverse. Durante ese tiempo, tanto policias como sanitarios lo visitan, algunos sólo lo observan desde la mirilla de la puerta del calabozo, otros llegan a entrar; todos dejan el cuerpo de Marouane tirado en el suelo. Las imágenes son explícitas: el joven se arrastra hasta la cama, posteriormente intenta ponerse en pie y cae al suelo frente a la puerta, permaneciendo en posición fetal sin que sus custodios le presten auxilio alguno. Cuando descubren a Marouane sin vida hace más de 40 minutos que nadie se ha preocupado por su estado. Tras su muerte, aparecen en el distribuidor tres funcionarios uniformados. Miran por la mirilla y ven el cuerpo. Dos de los funcionarios entran y rodean el cuerpo. No lo inspeccionan ni le toman las constantes vitales. Uno de ellos le da dos patadas para ver si reacciona. Tras ver que no lo hace tampoco le toma las constantes vitales. Sólo entonces, una vez muerto, se le realiza el primer reconocimiento físico y con instrumental médico desde su aislamiento. De la revisión de estas imágenes se presentaron 75 fotogramas ante el juzgado, que no se correspondían con el momento de la autolisis sino con lo sucedido desde el aislamiento hasta la última asistencia médica, al considerar determinantes estos momentos en el posterior suicidio.

El 14 de julio, un día antes de quitarse la vida, varios internos agredieron a Marouane provocándole fracturas en el rostro, por lo que fue trasladado al hospital. En los días anteriores ya había sido víctima de otras dos agresiones. El equipo medico del hospital recomendó “reposo en cama-sillón durante 2-3 días” ante el “traumatismo craneal” que
presentaba y que no se realizaran maniobras que pudieran producir un “aumento de presión cefálica (movimientos bruscos de cabeza/cuello)”. También se estableció en el informe médico que “es importante que durante las próximas horas esté acompañado”, pues hay que “comprobar periódicamente que el paciente se encuentra correctamente orientado y mueve los miembros con normalidad”. En todo caso, debería acudir al servicio de urgencias si presentara “pérdida de conocimiento, confusión o desorientación; tendencia anormal a dormir; dolor de cabeza persistente; alteración del carácter o conductas anormales; pérdida de fuerza o alteración en la coordinación de alguna de las extremidades”, entre otros síntomas. Ninguna de estas recomendaciones fue llevada a cabo por el personal sanitario del CIE ni por los funcionarios policiales.

Sobre esta forma de proceder, la Audiencia reconoce que “el interno presentaba lesiones de cierta entidad por una agresión sufrida el día anterior”, pero señala que “no integran ninguna clase de maltrato o trato degradante, si los funcionarios no han sido advertidos de que el interno, por sus lesiones o su estado físico, no simulaba, no permanecía en el suelo voluntariamente o precisaba de una atención especial que no se le daba”. De este modo, el tribunal acepta la versión de los funcionarios según la cual no habían sido informados de que tuvieran que tener especiales cuidados en el tratamiento a Marouane y les exime de toda responsabilidad al indicar que “la advertencia o información sobre el especial tratamiento que debiera recibir el interno por su estado de salud correspondía al personal sanitario destinado en el CIE por tratarse del personal cualificado para valorar el estado de salud del interno y para determinar y en su caso aplicar las pautas de tratamiento prescritas para el mismo”. De la supuesta falta de información a los agentes, en cualquier caso, tampoco se deriva ninguna responsabilidad penal por omisión del deber de asistencia sanitaria pues el
precepto “sanciona la denegación de asistencia sanitaria, pero no la prestación de una asistencia incompleta o un diagnóstico erróneo”. Y, en todo caso, “con tales omisiones se habría incurrido en una asistencia sanitaria incompleta, pero de ninguna manera en una denegación de asistencia sanitaria”, determina el auto judicial.

La Audiencia otorga especial importancia tanto al hecho de que Marouane fuera examinado por el personal sanitario del CIE los días 12 y 13 de julio “sin que se aprecie sintomatología alguna que indicara un tratamiento antidepresivo”, como al de que en su visita al hospital del día 14 no “se observara ni estimara pertinente su examen por el servicio de psiquiatría o la administración de algún antidepresivo”. Sin embargo, resulta sorprendente la relevancia dada a estos argumentos cuando a la vez se reconoce como probados los siguientes hechos: primero, que “el médico examinó al interno en fecha 03-07-2019 y le prescribe Alprazolán (medio comprimido diario durante cuatro días), según resulta del historial clínico del paciente, añadiendo en su declaración judicial que solo lo llegó a tomar durante un día”; segundo, que en la mañana del día 15 Marouane manifestó al personal de Cruz Roja “que se encuentra bien, aunque dolorido y muestra preocupación y malestar por lo ocurrido el día anterior (…) y refiere que se encuentra humillado por los hechos” haciéndose necesario hablar con él “hasta que se relaja y vuelve a la rutina”, según el informe aportado por Cruz Roja en el procedimiento; y tercero, que en el informe hospitalario la doctora que le atendió
indicara que había realizado su labor sin poder comunicarse con el paciente por la imposibilidad de comprenderse, una situación de la que difícilmente pueden extraerse conclusiones respecto del estado psicológico de una persona.

Arrastrado con la cabeza tocando el suelo
Hubo dos momentos en los que Marouane fue conducido por funcionarios policiales porque, según señalaron en su declaración ante la jueza, no “quiere” moverse, por más que existen indicios suficientes para considerar que no “puede” moverse. En la mañana del lunes 15, lo llevaron desde la zona de habitaciones situada en el primer piso hasta la enfermería ubicada en la planta baja. Más tarde, a mediodía, lo condujeron aparentemente desde el patio hasta
la celda de aislamiento. Según uno de los testigos compañero de Marouane, ambos traslados se realizaron arrastrando el cuerpo por el suelo, agarrándolo de pies y brazos y permitiendo que la cabeza impactara contra el suelo, mientras que los funcionarios policiales declararon que el traslado se efectuó “llevándolo en volandas cogiéndolo de brazos y piernas”. Del primer traslado se dispone del testimonio de los agentes y del compañero de Marouane mientras que del segundo se cuenta, además, con las imágenes de la celda de aislamiento y del distribuidor previo a ésta.
La Audiencia da credibilidad a la versión de la policía y rechaza la del compañero de Marouane porque en las imágenes del segundo traslado entiende que “muestran a dos agentes policiales sujetando por manos y pies al interno y manteniendo en alto su cabeza sin riesgo alguno para su vida o integridad física”. Sin embargo, tal como se muestra en las imágenes que se adjuntan a esta nota de prensa, la cabeza de Marouane se encuentra en contacto con el suelo. Para la acusación era precisamente la declaración del compañero de Marouane unida a las imágenes del segundo traslado en las que se observa cómo la cabeza es arrastrada por el suelo, lo que confería fuerza a la versión de que Marouane no fue llevado en volandas sino arrastrado por el suelo en las dos ocasiones. La Audiencia señala: “Es cierto que alguna de las imágenes apreciades en las cámaras de seguridad puede sugerir un comportamiento reprobable de algun funcionario policial, pero en ningún caso un acto delictivo”.

Todos estos hechos descritos, independientemente de su relevancia penal, constituyen un trato inhumano y degradante a una persona privada de libertad que no había cometido ningún delito. El CIE de Zapadores ha sido escenario de múltiples y diversas vulneraciones a los derechos humanos generadoras de una permanente angustia en las personas, que no sólo se sienten terriblemente frustradas al acabar entre rejas en su intento de encontrar unas condiciones de vida dignas sino que además son objeto de todo tipo de arbitrariedades. Este estado emocional, en ocasiones, puede llevarles a situaciones extremas. La muerte de Marouane se produjo en un contexto de elevada tensión en el interior del CIE. Una semana antes hubo un intento de suicidio y tuvieron que liberar a otro interno por su grave deterioro psíquico. Y cuatro días después del fallecimiento, dos chicos se autolesionaron. Desde que se abrieron los CIE, diez personas han fallecido entre sus muros o en el traslado forzoso al que las sometieron. Antes de la de Marouane, en Zapadores hubo otras 2 muertes:

-A. B., marroquí de 55 años. Falleció el 16 de octubre de 2010 al llegar a la puerta del CIE desde el centro de salud donde no le detectaron ninguna anomalía.


-Ciudadano nigeriano de 47 años. Murió el 31 de agosto de 2008 tras caer desplomado en las duchas sin que pudiese ser reanimado.


Además, el 19 de febrero de 2009 murió en el Hospital General de Valencia un nacional georgiano, procedente del CIE.

Por todas estas razones, mañana vamos a continuar reclamando que se determinen responsabilidades en la muerte de Marouane y que se cierren todos los CIE con carácter de urgencia pues no son más que cárceles racistas donde se recluye a personas que no han cometido ningún delito y se violan sus derechos fundamentales.

Marouane – Paloma Chen | #CIErraloConArte #CIEsNO

Marouane

Tengo piernas
y no raíces
y la abundancia y el hambre
están separadas
por solo unos pasos.

No conozco la suerte
pero me la imagino.
Me he quedado prendado de las nuevas predicciones,
de la nueva afinación de la cuerda que afirma,

de la que niega,
de la que enaltece,
de la que culpa,
de la que nace, de la que mata.

El reloj del sol refleja mis deseos

y me habla

sobre cruzar y cuadrar el círculo,
sobre la vida de insolencia
que he pagado
con
encierro,
humillación
y obediencia.

No me arrepiento.
Yo solo lo siento…

por mi madre
por dar a luz a uno de los condenados de la tierra.

Solo lo siento por mi madre,
porque me quieren redimir
de la pobreza y la no pertenencia.
Solo lo siento por mi madre,
porque mis verdugos han pensado que
20 años
20 años es una edad suficiente para roer el cableado de mis
sueños.

Qué placer hacer lo correcto,
dicen,
qué placer la moral judeocristiana,
sienten,
qué placer fustigar la servidumbre.

Perdóname por rendirme, mamá,
las dificultades no me hicieron más fuerte,
me hicieron más
amargo, me hicieron
más seco. Mamá, si tu tristeza es un pantano,
la mía es un desierto.
Mamá, la cotidianidad me eriza el pelo
en cada descanso,
me pide silencio
en cada tregua.

Y ahora solo me duele un recuerdo… de ti.

El de cuando me cortabas el pelo de pequeño,

y no imaginabas
el óxido en mis dientes,
el bote de lejía del que he
bebido,
el saltamontes en el alféizar de la ventana

de la que he saltado.

Mamá, ¿cómo ibas a prever que viviría en un zoo animal,
en la feria de un gobierno criminal,
con la quietud de un insecto ciego?
Que lloraría sangre
en el regazo de alguien
que acariciaría mi calavera con ternura,
que caminaría entre campos de naranjas,
que combatiría la apatía acostumbrada,

alguien a quien el dolor de estómago no le ha enfriado la
mirada,
alguien que reinicia cada ayer con estas
palabras,
alguien con mi voz, que permanece
mi voz, que ha tocado su corazón
y el de tantos otros
mi voz, que resuena en su garganta
y en la de tantos otros,
mi voz, que es la otros que no son otros
que somos nosotros
porque mi voz
se ha quedado
atascada
cada último martes

de mes
enfrente de una puerta
azul.

Dos menores son liberados del CIE sin que ninguna autoridad asuma su tutela

·       Los chicos aportaron su documentación que acredita su minoría de edad, pero no han sido reconocidos legalmente

 

·       En total, cinco menores han sido encerrados en Zapadores y posteriormente puestos en libertad en las últimas semanas

Valencia, 21 de febrero de 2020 – Dos menores que permanecían encerrados en el CIE de València desde hace un mes han sido puestos en libertad sin que ninguna autoridad asuma su tutela porque no se les ha reconocido legalmente su minoría de edad a pesar de que han aportado documentación que lo acredita. Los chicos han quedado libres, pero en absoluta situación de desamparo ya que únicamente son trasladados a los centros de menores de la Generalitat quienes los jueces lo ordenan.

M. Ch., el chico argelino del que se aportó su documentación original, que había llegado dañada, fue dejado a su suerte en la puerta del CIE este jueves por la tarde con una bolsa de basura en la que llevaba las pocas pertenencias que había traído consigo y en chanclas. En el recibo acreditativo de permanencia en el CIE se señala que M. Ch. “ha permanecido ingresado en este Centro desde el día 19/01/2020 hasta el día 20/02/2020 a disposición de ALMERÍA-JUZ INST. 5, por haberlo ordenado dicha Autoridad judicial”.

Además de este chico, permanecía en el CIE B. T., otro argelino que manifestaba ser menor y cuyas pruebas de determinación de la edad dictaminaban que tenía más de 18 años. Posteriormente, el 18 de febrero se presentó ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia, en funciones de control del CIE, su documentación original que acreditaba su minoría de edad. Sin embargo, el mismo día 20, esta vez por la mañana, fue puesto en libertad sin que se reconociera su minoría de edad y con el mismo recibo acreditativo que M. C, si bien en este caso la autoridad judicial ha sido el Juzgado de Instrucción número 6 de Almería.

En total, cinco chicos argelinos habían manifestado ser menores de edad al ser privados de libertad en el CIE. Dos de ellos fueron puestos a disposición de los órganos de protección oportunos tras ser reconocidos como menores de edad en las pruebas médicas realizadas. Un tercero fue puesto en libertad a causa de la documentación aportada, si bien sus pruebas de determinación de la edad dictaminaban que era mayor. Los otros dos chicos, de quienes se aportó su documentación original -partida en dos la de uno de ellos-, han sido puestos en libertad. Sin embargo, no han sido reconocidos como menores de edad.

Más allá de lo sucedido desde su llegada al CIE, la Campaña quiere destacar que los cinco chicos fueron internados por auto de diferentes juzgados de instrucción de Almería que en ningún caso dictaminaron realizar pruebas de determinación de la edad. Y ello pese a que los cinco chicos aseguran haber manifestado desde el primer momento que eran menores y a que todos presentaban rasgos físicos que resultaban indiciarios de una posible minoría de edad. Ninguno de estos chicos ni muchos otros deberían permanecer ni un solo día en el CIE si las autoridades, ante la más mínima duda, adoptaran las medidas que contempla la ley para proteger a la infancia.

 


Dos menors són alliberats del CIE sense que cap autoritat assumisca la seua tutela

• Els xics van aportar la seua documentació que acredita la seua minoria d’edat, però no han sigut reconeguts legalment

• En total, cinc menors han sigut tancats en Sapadors i posteriorment posats en llibertat en les últimes setmanes

València, 21 de febrer de 2020 – Dos menors que romanien tancats al CIE de València des de fa un mes han sigut posats en llibertat sense que cap autoritat assumisca la seua tutela perquè no se’ls ha reconegut legalment la seua minoria d’edat a pesar que han aportat documentació que l’acredita. Els xics han quedat lliures, però en absoluta situació de desemparament ja que únicament són traslladats als centres de menors de la Generalitat els qui els jutges ho ordenen.

  1. Ch., el xic algerià del qual es va aportar la seua documentació original, que havia arribat danyada, va ser deixat a la seua sort a la porta del CIE aquest dijous a la vesprada amb una bossa de fem en la qual portava les poques pertinences que havia portat amb si i en xancletes. En el rebut acreditatiu de permanència en el CIE s’assenyala que M. Ch.“ha permanecido ingresado en este Centro desde el día 19/01/2020 hasta el día 20/02/2020 a disposición de ALMERÍA-JUZ INST. 5, por haberlo ordenado dicha Autoridad judicial”.

A més d’aquest xic, romania al CIE B. T., un altre algerià que manifestava ser menor encara que les probes de determinación de la edat dictaminaven que tenia més de 18 anys. Posteriorment, el 18 de febrer es va presentar davant el Jutjat d’Instrucció número 3 de València, en funcions de control del CIE, la seua documentació original que acreditava la seua minoria d’edat. No obstant això, el mateix dia 20, aquesta vegada al matí, va ser posat en llibertat sense que es reconeguera la seua minoria d’edat i amb el mateix rebut acreditatiu que M. C, si bé en aquest cas l’autoritat judicial ha sigut el Jutjat d’Instrucció número 6 d’Almeria.

En total, cinc xics algerians havien manifestat ser menors d’edat en ser privats de llibertat al CIE. Dos d’ells van ser posats a la disposició dels òrgans de protecció oportuns després de ser reconeguts com a menors d’edat en les proves mèdiques realitzades. Un tercer va ser posat en llibertat a causa de la documentació aportada, si bé les seues proves de determinació de l’edat dictaminaven que era major. Els altres dos xics, dels qui es va aportar la seua documentació original -partida en dues la d’un d’ells-, han sigut posats en llibertat. No obstant això, no han sigut reconeguts com a menors d’edat.

Més enllà del succeït des de la seua arribada al CIE, la Campanya vol destacar que els cinc xics van ser internats per auto de diferents jutjats d’instrucció d’Almeria que en cap cas van dictaminar realitzar proves de determinació de l’edat. I això malgrat que els cinc xics asseguren haver manifestat des del primer moment que eren menors i al fet que tots presentaven trets físics que resultaven indiciaris d’una possible minoria d’edat. Cap d’aquests xics ni molts altres haurien de romandre ni un sol dia al CIE si les autoritats, davant cap mena de dubte, adoptaren les mesures que contempla la llei per a protegir a la infància.

Un chico permanece encerrado en el CIE pese a que su documentación prueba que es menor

[CASTELLANO]

·       El juez no admite su cédula de identidad porque llegó partida desde Argelia aunque la familia asegura que la envió en perfecto estado

 

·       La Campaña considera que debe prevalecer el principio jurídico de favor minoris o interés superior del menor y, por tanto, ser puesto en libertad

 

 

Valencia, 18 de febrero de 2020 – M. Ch., un chico argelino de 16 años, permanece encerrado desde hace semanas en el CIE de Zapadores a pesar de haber demostrado su minoría de edad. El joven llegó a las costas españolas en una patera junto a otros  menores a mediados de enero y todos fueron internados en Zapadores. Desde que la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros y por el fin de las deportaciones tuvo conocimiento de su presencia lo puso en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia, en funciones de control del CIE de Zapadores. Paralelamente, se solicitó a sus familias que aportaran la documentación original que acredita su minoría de edad. Dos de los menores fueron liberados tras realizarles pruebas médicas y un tercero al presentar su documento de identidad.

 

Sin embargo, el juez no ha considerado válida la documentación de M. Ch. porque llegó a València partida en dos partes. La familia ha mandado fotografías en las que la cédula aparece en perfecto estado antes de ser enviada, por lo que se debió romper en el proceso de transporte desde Argelia a València o en los controles que se realizan en la frontera. El corte realizado en la cédula parece haber sido practicado con un abrecartas u objeto similar por lo que las dos partes coinciden perfectamente y en ambas figura el mismo número de registro. Pero el juez considera que el estado de la cédula impide que “por la Policía Científica se determine si presenta signos evidentes de manipulación” y da validez a las pruebas médicas que determinaron que tiene una edad de 19 años.

 

La Campaña considera que la legislación nacional e internacional de protección de las y los menores siempre permite su amparo en caso de duda por lo que en esta situación debería haber prevalecido la protección de este chico. El principio jurídico de favor minoris o interés superior del menor debe ser tenido en cuenta por todas las instituciones a la hora de tomar decisiones que les afecten. Por eso, la Campaña ha puesto el caso en conocimiento del consulado de Argelia para que pueda volver a acreditar documentalmente su minoría de edad sin ningún tipo de defecto formal.

El encierro de menores en los CIE viola toda la normativa internacional de protección de los niños y niñas y la legislación española, desde la propia Constitución hasta la Ley de Extranjería pasando por las propias disposiciones del Ministerio del Interior, que establecen que “no podrá acordarse el ingreso de menores en los centros de internamiento” y que los no acompañados serán “puestos a disposición de las entidades públicas de protección de menores”(http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros)Sin embargo, se ha convertido en una práctica habitual el internamiento sin haber realizado las pruebas necesarias para establecer su edad y a pesar de que presentan rasgos físicos que denotan su minoría de edad. El Ministerio del Interior reconoció como menores a 89 niños o adolescentes recluidos en los CIE en 2018, 5 fueron encerrados en Zapadores, sin que hasta el momento se conozca que haya sancionado a los responsables de estos encierros ilegales ni que haya tomado medidas para que no se repitan.


[VALENCIÀ]

Un xic roman tancat al CIE malgrat
que la seua documentació prova que és menor



• El jutge no admet la seua cèdula d’identitat perquè va arribar partida des d’Algèria encara que la família assegura que la va enviar en perfecte estat

• La Campanya considera que ha de prevaldre el principi jurídic de favor minoris o interès superior del menor i, per tant, ser posat en llibertat

 

València, 18 de febrer de 2020 – M. Ch., un xic algerià de 16 anys, roman tancat des de fa setmanes en el CIE de Sapadors malgrat haver demostrat la seua minoria d’edat. El jove va arribar a les costes espanyoles en una pastera acompanyat d’altres menors a mitjan gener i tots van ser internats en Sapadors. Des que la Campanya pel Tancament dels Centres d’Internament per a Estrangers i per la fi de les deportacions va tindre coneixement de la seua presència ho va posar en coneixement del Jutjat d’Instrucció número 3 de València, en funcions de control del CIE de Sapadors. Paral·lelament, es va sol·licitar a les seues famílies que aportaren la documentació original que acredita la seua minoria d’edat. Dos dels menors van ser alliberats després de realitzar-los proves mèdiques i un tercer en presentar el seu document d’identitat.

No obstant això, el jutge no ha considerat vàlida la documentació de M.Ch. perquè va arribar a València partida en dues parts. La família ha manat fotografies en les quals la cèdula apareix en perfecte estat abans de ser enviada, per la qual cosa es degué trencar en el procés de transport des d’Algèria a València o en els controls que es realitzen a la frontera. El tall realitzat en la cèdula sembla haver sigut practicat amb un tallapapers o objecte similar, ja que les dues parts coincideixen perfectament i en totes dues figura el mateix número de registre. Però el jutge considera que l’estat de la cèdula impedeix que “per la Policia Científica determine si presenta signes evidents de manipulació” i dóna validesa a les proves mèdiques que van determinar que té una edat de 19 anys.

La Campanya considera que la legislació nacional i internacional de protecció de les i els menors sempre permet que siguen emparats en cas de dubte, i per això en aquesta situació hauria d’haver prevalgut la protecció d’aquest xic. El principi jurídic de favor minoris o interès superior del menor ha de ser tingut en compte per totes les institucions a l’hora de prendre decisions que els afecten. Per això, la Campanya ha posat el cas en coneixement del consolat d’Algèria perquè puga tornar a acreditar documentalment la seua minoria d’edat sense cap mena de defecte formal.

El tancament de menors en els CIE viola tota la normativa internacional de protecció dels xiquets i xiquetes i la legislació espanyola, des de la pròpia Constitució fins a la Llei d’Estrangeria passant per les pròpies disposicions del Ministeri de l’Interior, que estableixen que “no podrà acordar-se l’ingrés de menors en els centres d’internament” i que els no acompanyats seran “posats a la disposició de les entitats públiques de protecció de menors”(http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros).

No obstant això, s’ha convertit en una pràctica habitual l’internament sense haver realitzat les proves necessàries per a establir la seua edat i a pesar que presenten trets físics que denoten la seua minoria d’edat. El Ministeri de l’Interior va reconéixer com a menors a 89 xiquets o adolescents reclosos en els CIE en 2018, 5 van ser tancats en Sapadors, sense que fins al moment es conega que s’haja sancionat als responsables d’aquests tancaments il·legals ni que s’haja pres mesures perquè no es repetisquen.

 

MIGRANTES – Deme Orte #CIErraloConArte #CIEsNO

Emigrantes que dejan su tierra,

su familia, su hogar y su pueblo.

Emigrantes que huyen de la guerra,

La violencia, el hambre y el miedo.

Emigrantes que buscan salir

del pozo de la miseria, de una vida sin futuro.

Emigrantes que sueñan un sueño

de otra vida de paz y bienestar, de trabajo y dignidad.

Migrantes que caminan sin desmayo

travesías peligrosas, penosas, mortales.

Migrantes por desiertos y rutas hostiles,

pies destrozados cargando su mundo a cuestas.

Migrantes navegantes en mares terribles,

náufragos en aguas asesinas,

Migrantes trashumantes, nómadas, fugitivos buscando refugio…

Inmigrantes en tierras diferentes a las suyas, siempre lejanas.

Inmigrantes en culturas y lenguas extrañas, con gente diversa.

Inmigrantes rechazadas, ninguneadas, acosadas, amenazadas, secuestradas, encerradas, violadas, expulsadas…

Emigrantes, migrantes, inmigrantes,

al fin y al cabo, personas.

Hermanas y hermanos de la misma familia humana,

Os damos la bienvenida como nuevos vecinos.

Nuestra casa es vuestra casa, si es que hay casa de alguien.

Todas vamos y venimos. Al fin y al cabo estamos de paso.

Somos la tierra de donde venimos,

la tierra que pisamos

y la tierra a la que vamos.

No dejamos de ser quienes somos por cambiarnos de sitio,

pero nos cambia la vida.

Somos la lengua que hablamos, y las lenguas que escuchamos.

Nos vemos en los ojos que nos miran.

Nos encontramos en los abrazos que nos esperan.

Somos raíces que vuelan

y alas que arraigan.

Liberan al menor del CIE de Zapadores después de una semana de encierro ilegal

<Castellano>

·El juez ordenó su traslado a un centro de menores tras aportarse la documentación original cuyas fotocopias ya había presentado el chico

·La Campaña CIE No exige que se investigue por qué las autoridades le asignaron un año de nacimiento que lo convertía en mayor de edad

València, 5 de enero de 2020 – Una semana han tardado en reconocer su error las autoridades y en liberar a un menor de un encierro que nunca debería haber padecido. H. T., el joven argelino de 16 años detenido en el CIE de Zapadores a pesar de demostrar su minoría de edad, ha sido trasladado este fin de semana a un centro de menores al decretar el juez su puesta en libertad después de que se aportara la documentación original de su fecha de nacimiento. El chico ya mostró fotocopias de su documento de identidad y de su partida de nacimiento en la patera que llegó a las costas de Almería. Sin embargo, no sirvió de nada. Fue trasladado a Zapadores y, gracias a otros internos, la Campaña CIE No conoció su caso y pudo realizar las gestiones para conseguir su documentación original.

Muchos jóvenes en su misma situación no corren la misma suerte. El encierro de menores de edad es una práctica convertida en habitual en los últimos tiempos. En la mayoría de casos no es posible demostrar la minoría de edad de estas personas ante las autoridades judiciales, por lo que muchos menores acaban siendo privados de libertad hasta 60 días y deportados, vulnerando toda la normativa de protección de menores. En 2018 se encerraron a 89 menores en los CIE del Estado español, el doble que el año anterior.

El 30 de diciembre la Campaña presentó un escrito ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia en funciones de control del CIE exponiendo la situación de H. T., aportando copias de su documento de identidad y de su partida de nacimiento, y poniendo en conocimiento del magistrado que la documentación original estaba ya en camino. Tras recibirla, el 2 de enero se registró un escrito en el juzgado de control pidiendo la inmediata puesta en libertad del menor. Ese mismo día el juez dictó un auto en el que se disponía: “Únase y ofíciese al CIE de Valencia para que una vez aportada la documentación original ante la autoridad administrativa encargada de la custodia para la expulsión del interno H. T., interno en el CIE de Valencia, y una vez comprobada la autenticidad de la misma sin premura se proceda al inmediato traslado del interno H. T. al Centro de Menores que le corresponda […] dado que según dicha documentación H. T. es menor de edad”.

El auto fue recibido el día 3 y en él se requería que la Campaña “aporte la documentación original recibida del interno H. T. ante el Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia donde se encuentra el mismo a los efectos acordados”. Por ello, en la tarde del 3 de enero, integrantes de la Campaña CIE NO intentaron entrar al CIE, siéndoles denegada la entrada debido a la llegada de antidisturbios en tres furgones policiales para realizar un cacheo a los internos, intervención que fue denunciada por la Campaña en redes sociales. La mañana del 4 de enero nos personamos en el CIE para, esta vez sí, entregar la documentación original del menor. En ese momento la policía de Zapadores nos comunicó que, recibida la documentación, se iba a dar inicio al traslado del menor a un centro de menores, según lo dispuesto en el auto judicial.

En el caso de H. T. y en el de otro menor encerrado en julio coinciden modos de actuar de las autoridades que deberían ser investigadas judicialmente. A H. T. le asignaron oficialmente el mismo día y mes de nacimiento que figuran en las fotocopias que él llevaba, pero retrasaron 2 años su nacimiento y, de este modo, se convertía en mayor de edad. Con el menor de julio se aplicó el mismo modus operandi a pesar de que portaba consigo su cédula de identidad original. Además, la policía del CIE le retiró la documentación y la envió al juez de control semanas después de producirse la privación de libertad. En ese tiempo, habiendo un documento original del que el juez de control no tuvo conocimiento desde el primer momento, al chico se le realizaron pruebas de determinación de la edad y fue llevado al consulado de Argelia en Alicante para que fuera reconocido como nacional y se emitiera el laissez-passer. En esta entrevista en el consulado, al chico no se le permitió llevar consigo su documento original, que permaneció retenido en el CIE. El consulado emitió el laissez-passer con la misma fecha de nacimiento con la que lo había fichado la policía, es decir, mismo día y mes que en su documento, pero diferente año, lo que equivalía a la diferencia entre ser reconocido como mayor o menor de edad. Finalmente, el menor fue deportado a su país de origen.


<VALENCIÀ>

Alliberen al menor del CIE de Sapadors després d’una setmana de tancament il·legal

·El jutge va ordenar el seu trasllat a un centre de menors després d’aportar￾se la documentació original les fotocòpies de la qual ja havia presentat el xic

·La Campanya CIE No exigeix que s’investigue per què les autoritats li van assignar un any de naixement que el convertia en major d’edat

València, 5 de gener de 2020 – Una setmana han tardat a reconéixer el seu error les  autoritats i a alliberar a un menor d’un tancament que mai hauria d’haver patit. H. T., el jove algerià de 16 anys detingut al CIE de Sapadors malgrat demostrar la seua minoria d’edat, ha sigut traslladat aquest cap de setmana a un centre de menors en decretar el jutge la seua posada en llibertat després que s’aportara la documentació original de la seua data de naixement. El xic ja va mostrar fotocòpies del seu document d’identitat i de la seua partida de naixement en la pastera que va arribar a les costes d’Almeria. No obstant això, no va servir de res. Va ser traslladat a Sapadors i, gràcies a altres interns, la Campanya CIE NO va conéixer el seu cas i va poder realitzar les gestions per a aconseguir la seua documentació original.

Molts joves en la seua mateixa situació no corren la mateixa sort. El tancament de menors d’edat és una pràctica convertida en habitual en els últims temps. En la majoria de casos no és possible demostrar la minoria d’edat d’aquestes persones davant les autoritats judicials, per la qual cosa molts menors acaben sent privats de llibertat fins a 60 dies i deportats, vulnerant tota la normativa de protecció de menors. En 2018 es va tancar a 89 menors en els CIE de l’Estat espanyol, el doble que l’any anterior.

El 30 de desembre la Campanya va presentar un escrit davant el Jutjat d’Instrucció número 3 de València en funcions de control del CIE exposant la situació de H. T., aportant còpies del seu document d’identitat i de la seua partida de naixement, i posant en coneixement del magistrat que la documentació original estava ja en camí. Després de rebre-la, el 2 de gener es va registrar un escrit en el jutjat de control demanant la immediata posada en llibertat del menor. Aquest mateix dia el jutge va dictar un auto en el qual es disposava:
“Únase y ofíciese al CIE de Valencia para que una vez aportada la documentación original ante la autoridad administrativa encargada de la custodia para la expulsión del interno H. T., interno en el CIE de Valencia, y una vez comprobada la autenticidad de la misma sin premura se proceda al inmediato traslado del interno H. T. al Centro de Menores que le corresponda […] dado que según dicha documentación H. T. es menor de edad”.

El auto va ser rebut el dia 3 i en ell es requeria que la Campanya “aporte la documentación original recibida del interno H. T. ante el Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia donde se encuentra el mismo a los efectos acordados”. Per això, en la vesprada del 3 de gener, integrants de la Campanya CIE NO van intentar entrar al CIE, sent-los denegada l’entrada a causa de l’arribada d’antidisturbis en tres furgons policials per a realitzar un escorcoll als interns, intervenció que va ser denunciada per la Campanya en xarxes socials. El matí del 4 de gener ens personem al CIE per a, aquesta vegada sí, entregar la documentació original del menor. En aquest moment la policia de Sapadors ens va comunicar que, rebuda la documentació, s’anava a donar inici al trasllat del menor a un centre de menors, segons el que es disposa al auto judicial.

En el cas d’H. T. i en el d’un altre menor tancat al juliol coincideixen maneres d’actuar de les autoritats que haurien de ser investigades judicialment. A H. T. li van assignar oficialment el mateix dia i mes de naixement que figuren en les fotocòpies que ell portava, però van retardar 2 anys el seu naixement i, d’aquesta manera, es convertia en major d’edat. Amb el menor de juliol es va aplicar el mateix modus operandi tot i que portava amb si la seua cèdula d’identitat original. A més, la policia del CIE li va retirar la documentació i la va enviar al jutge de control setmanes després de produir-se la privació de llibertat. Durant aquest temps, havent-hi un document original del qual el jutge de control no va tindre coneixement des del primer moment, al xic se li van realitzar proves de determinació de l’edat i va ser portat al consolat d’Algèria a Alacant perquè fóra reconegut com a nacional i s’emetera el laissez-passer. En aquesta entrevista en el consolat, al xic no se li va permetre portar amb si el seu document original, que va romandre retingut en el CIE. El consolat va emetre el laissez-passer amb la mateixa data  de naixement amb la qual ho havia fitxat la policia, és a dir, mateix dia i mes que en el seu document, però diferent any, la qual cosa equivalia a la diferència entre ser reconegut com a major o menor d’edat. Finalment, el menor va ser deportat al seu país d’origen.

Un chico está detenido ilegalmente en el CIE desde hace una semana a pesar de probar su minoría de edad

<Castellano>

· La documentación original prueba que tiene 16 años; sin embargo, para las autoridades españolas nació el mismo día y mes pero 2 años antes

· La Campaña CIE No exige su inmediata liberación sin ningún tipo de prueba complementaria

València, 3 de enero de 2020 – Un chico argelino permanece detenido en el CIE de Zapadores desde hace una semana a pesar de que ha demostrado su minoría de edad ante las autoridades policiales y judiciales. El encierro de menores en los CIE viola toda la normativa internacional de protección de los niños y niñas y la legislación española, desde la propia Constitución hasta las disposiciones del Ministerio del Interior, que establece que “no podrá acordarse el ingreso de menores en los centros de internamiento” (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros). Sin embargo, continúa siendo una práctica habitual: el propio Ministerio del Interior reconoció que en 2018 se encerraron a 89 menores (el doble que el año anterior, https://www.elmundo.es/espana/2019/06/07/5cf95ec5fdddff170e8b45e6.html).

  1. T., de nacionalidad argelina, llegó en patera a las costas de Almería, donde fue detenido el 25 de diciembre. En el auto de internamiento dictado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Almería se le hizo constar como mayor de edad, pese a que el chico dijo que tenía 16 años y que nació en 2003, declaración que coincidía con lo indicado por las fotocopias del documento de identidad y de la partida de nacimiento que portaba consigo desde un primer momento así como con la documentación original remitida posteriormente por la familia. De forma sorprendente, la fecha de nacimiento coincide en día y mes en el auto de internamiento y en las fotocopias de la documentación del chico, pero cambia el año: en el auto judicial el chico ha nacido dos años antes con lo que para las autoridades españolas es mayor de edadoficialmente. En julio, la Campaña CIE NO denunció ante el juez de control del CIE un caso similar: un menor de edad fue identificado con el mismo día y mes de nacimiento que los que aparecían en las fotocopias de su documentación, pero como habiendo nacido dos años antes.

El 29 de diciembre, tras la advertencia de los propios migrantes encerrados en el CIE, integrantes de la Campaña se entrevistaron con H. T. para conocer su relato y recabar toda la documentación disponible en aras a intentar poner fin a su privación de libertad y evitar su devolución a Argelia. El joven manifestó tener 16 años y mostró las fotocopias de su documento de identidad y de la de su partida de nacimiento, pero se tuvo que contactar con su familia en Argelia para que mandara la documentación original. Tras el endurecimiento de los criterios de la Fiscalía General del Estado respecto a la identificación de los menores extranjeros no acompañados, únicamente son aceptados para demostrar la minoría de edad los documentos originales, auténticos e identificativos. En aquellos casos en los que, por diferentes motivos, no es posible que el menor obtenga su documentación original, los chicos acaban siendo identificados como mayores de edad y, por tanto, privados de libertad hasta 60 días en el CIE y deportados. La familia, que sufre grandes dificultades económicas, envió la documentación original de inmediato.

El 30 de diciembre la Campaña presentó un escrito ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Valencia en funciones de control del CIE exponiendo los hechos, aportando copias de su documento de identidad y de su partida de nacimiento, y poniendo en conocimiento del magistrado que la documentación original y auténtica estaba ya en camino.

Tras recibir la documentación original, el 2 de enero se registró un escrito en el juzgado de control pidiendo la inmediata puesta en libertad del menor y que éste pase “a disposición de los órganos de protección oportunos, sin necesidad de la realización de pruebas complementarias de determinación de la edad”. Todo ello en base a la jurisprudencia del Tribunal Supremo que considera que no ha lugar a la realización de dichas pruebas médicas cuando el menor se encuentre documentado con documento original y auténtico del que se pueda desprender su identidad, nacionalidad y fecha de nacimiento.


<Valencià>

Un xic està detingut il·legalment al CIE des de fa una setmana malgrat provar la seua minoria d’edat

 La documentació original prova que té 16 anys; no obstant això, per a les autoritats espanyoles va nàixer el mateix dia i mes però 2 anys abans

• La Campanya CIE No exigeix el seu immediat alliberament sense cap mena de prova complementària

       

València, 3 de gener de 2020 – Un xic algerià roman detingut al CIE de Sapadors des de fa una setmana a pesar que ha demostrat la seua minoria d’edat davant les autoritats policials i judicials. El tancament de menors en els CIE viola tota la normativa internacional de protecció dels xiquets i xiquetes i la legislació espanyola, des de la pròpia Constitució fins a les disposicions del Ministeri de l’Interior, que estableix que “no podrà acordar-se l’ingrés de menors en els centres d’internament” (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros). No obstant això, continua sent una pràctica habitual: el propi Ministeri de l’Interior va reconéixer que en 2018 es van tancar a 89 menors. (el doble que l’any anterior: https://www.elmundo.es/espana/2019/06/07/5cf95ec5fdddff170e8b45e6.html).

  1. T., de nacionalitat algeriana, va arribar en pastera a les costes d’Almeria, on va ser detingut el 25 de desembre. El auto d’internament dictat pel Jutjat d’Instrucció número 2 d’Almeria se li va fer constar com a major d’edat, malgrat que el xic va dir que tenia 16 anys i que va nàixer en 2003, declaració que coincidia amb l’indicat per les fotocòpies del document d’identitat i de la partida de naixement que portava amb si des d’un primer moment així com amb la documentació original remesa posteriorment per la família. De manera sorprenent, la data de naixement coincideix en dia i mes en l’auto d’internament i en les fotocòpies de la documentació del xic, però canvia l’any: a l’auto judicial el xic ha nascut dos anys abans i, per tant, per a les autoritats espanyoles és major d’edat oficialment. Al juliol, la Campanya CIE NO va denunciar davant el jutge de control del CIE un cas similar: un menor d’edat va ser identificat amb el mateix dia i mes de naixement que els que apareixien en les fotocòpies de la seua documentació, però com havent nascut dos anys abans.

El 29 de desembre, després de l’advertiment dels propis migrants tancats al CIE, integrants de la Campanya es van entrevistar amb H. T. per a conèixer el seu relat i recaptar tota la documentació disponible per  intentar posar fi a la seua privació de llibertat i evitar la seua devolució a Algèria. El jove va manifestar tindre 16 anys i va mostrar les fotocòpies del seu document d’identitat i de la de la seua partida de naixement, però es va haver de contactar amb la seua família a Algèria perquè enviara la documentació original. Després de l’enduriment dels criteris de la Fiscalia General de l’Estat respecte a la identificació dels menors estrangers no acompanyats, únicament són acceptats per a demostrar la minoria d’edat els documents originals, autèntics i identificatius. En aquells casos en els quals, per diferents motius, no és possible que el menor obtinga la seua documentació original, els xics acaben sent identificats com a majors d’edat i, per tant, privats de llibertat fins a 60 dies al CIE i deportats. La família, que pateix grans dificultats econòmiques, va enviar la documentació original immediatament.

El 30 de desembre la Campanya va presentar un escrit davant el Jutjat d’Instrucció número 3 de València en funcions de control del CIE exposant els fets, aportant còpies del seu document d’identitat i de la seua partida de naixement, i posant en coneixement del magistrat que la documentació original i autèntica estava ja en camí.
Després de rebre la documentació original, el 2 de gener es va registrar un escrit en el jutjat de control demanant la immediata posada en llibertat del menor i que aquest passara “a la disposició dels òrgans de protecció oportuns, sense necessitat de la realització de proves complementàries de determinació de l’edat”. Tot això sobre la base de la jurisprudència del Tribunal Suprem que considera que no és procedent la realització d’aquestes proves mèdiques quan el menor es trobe documentat amb document original i autèntic del qual es puga desprendre la seua identitat, nacionalitat i data de naixement.