CIEs NO exige que se paralice de forma inmediata la expulsión de una ciudadana boliviana que lleva 17 años residiendo en València

·       La mujer ha trabajado como empleada del hogar interna y cuidando ancianos y niños y tiene dos hijos y tres nietos españoles que residen en la ciudad

 

·       A pesar de todo, el juzgado número 6 de lo contencioso-administrativo considera que no tiene arraigo suficiente en València

 

·       Su deportación exprés a Bolivia, país con el que no tiene ya ningún vínculo, podría llevarse a cabo esta misma noche según se le ha notificado

 

València, 14 de febrero de 2019.- La Campaña por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs NO) exige al delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, que se paralice de forma inmediata la deportación de Carmen Leigue Ralde, ciudadana boliviana de 63 años que lleva residiendo en Valencia 17 años. La mujer ha trabajado como empleada del hogar interna y cuidando a niños y ancianos y tiene dos hijos y tres nietos españoles. A pesar de esto, y según se le ha notificado, Carmen será deportada a Bolivia porque el juzgado número 6 de lo contencioso-administrativo considera que no tiene arraigo suficiente en València.

Según ha tenido conocimiento CIEs NO, su orden de expulsión llevaba desde el 28 de enero en la comisaría y no fue notificada a tiempo a su abogada impidiendo que esta pudiera actuar para paralizar la expulsión, lo cual es una clara vulneración del principio del derecho a la asistencia legal. Carmen se encuentra desde hace dos días en los calabozos de la comisaría de Paterna sin poder ver a su familia y completamente angustiada ante su posible deportación a Bolivia, país con el que no tiene ya ningún vínculo.

La portavoz de CIEs NO, Cristina Martínez Ferrando, asegura que es “inhumano” que encierren y deporten a una persona cuyos hogar y familia están en València. “El Estado español ha encerrado y va a expulsar de forma exprés a una mujer mayor que ha estado cuidando a niños y ancianos y que ha residido cerca de 20 años como una vecina más alegando que carece de arraigo. Esta injusticia es insostenible y debe impedirse de forma inmediata”, indica.

Por todo ello, la Campaña por el cierre de los CIE exige al delegado de Gobierno, Juan Carlos Fulgencio, la paralización de su deportación, la revocación de la orden de expulsión y su puesta en libertad inmediata.

Por otra parte, se hace un llamamiento a todas las fuerzas políticas y a la ciudadanía a implicarse en este caso, a movilizarse de todas las formas posibles y a exigir el fin de las deportaciones y el cierre de todos los Centros de Internamiento del Estado. “Queda demostrado una y otra vez que las políticas migratorias y la Ley de Extranjería se traducen en la persecución, encierro y deportación de personas migrantes, una violencia institucional ante la que no podemos permanecer impasibles”, ha concluido la portavoz.


valencià

CIEs NO exigeix que es paralitze de forma immediata l’expulsió d’una ciutadana boliviana que porta 17 anys residint a València

 

·       La dona ha treballat com a empleada de la llar interna i cuidant ancians i xiquets i té dos fills i tres néts espanyols que resideixen a la ciutat

 

·       Malgrat tot, el jutjat número 6 del contenciós-administratiu considera que no té arrelament suficient a València

 

·       La seua deportació express a Bolívia, país amb el qual no té ja cap vincle, podria dur-se a terme aquesta mateixa nit segons se li ha notificat

 

 

València, 14 de febrer de 2019.- La Campanya pel tancament dels Centres d’Internament d’Estrangers (CIEs NO) exigeix al delegat del Govern en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, que es paralitze de forma immediata la deportació de Carmen Leigue Ralde, ciutadana boliviana de 63 anys que porta residint a València 17 anys. La dona ha treballat com a empleada de la llar interna i cuidant a xiquets i ancians i té dos fills i tres néts espanyols. Malgrat això, i segons se li ha notificat, Carmen serà deportada a Bolívia perquè el jutjat número 6 del contenciós-administratiu considera que no té arrelament suficient a València.

Segons ha tingut coneixement CIEs NO, la seua ordre d’expulsió portava des del 28 de gener en la comissaria i no va ser notificada a temps a la seua advocada impedint que aquesta poguera actuar per a paralitzar l’expulsió, la qual cosa és una clara vulneració del principi del dret a l’assistència legal. Carmen es troba des de fa dos dies en els calabossos de la comissaria de Paterna sense poder veure a la seua família i completament angoixada davant la seua possible deportació a Bolívia, país amb el qual no té ja cap vincle.

La portaveu de CIEs NO, Cristina Martínez Ferrando, assegura que és “inhumà” que tanquen i deporten a una persona la llar i família de la qual estan a València. “L’Estat espanyol ha tancat i expulsarà de forma express a una dona major que ha estat cuidant a xiquets i ancians i que ha residit prop de 20 anys com una veïna més al·legant que manca d’arrelament. Aquesta injustícia és insostenible i ha d’impedir-se de forma immediata”, indica.

Per tot això, la Campanya pel tancament dels CIE exigeix al delegat de Govern, Juan Carlos Fulgencio, la paralització de la seua deportació, la revocació de l’ordre d’expulsió i la seua posada en llibertat immediata.

D’altra banda, es fa una crida a totes les forces polítiques i a la ciutadania a implicar-se en aquest cas, a mobilitzar-se de totes les formes possibles i a exigir la fi de les deportacions i el tancament de tots els Centres d’Internament de l’Estat. “Queda demostrat una vegada i una altra que les polítiques migratòries i la Llei d’Estrangeria es tradueixen en la persecució, tancament i deportació de persones migrants, una violència institucional davant la qual no podem romandre impassibles”, ha conclòs la portaveu.

¿Qué es un CIE? | Primer vídeo de la Campaña Estatal por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros y el fin de las deportaciones

¿qué es un CIE?, ¿qué función tiene dentro de las políticas migratorias?, ¿cómo son las condiciones de las personas allí encerradas?, ¿se encierra también a menores?, ¿para que sirven los Centros de Acogida Temporal para Extranjeros (CATE)?, … y un sinfín de preguntas a las que trataremos de dar respuesta desde la Campaña Estatal por el cierre de los CIE y el fin de las deportaciones. Una denuncia necesaria, porque la mera existencia de estos centros de detención racista supone el deterioro de un sistema que se quiera definir democrático y respetuoso con los DDHH. Todas nuestras fuerzas se dirigen a luchar por el cierre inmediato de los CIE y los centros de detención de migrantes así como el fin de las deportaciones y  revindicamos un cambio en las políticas migratorias. Aunque el proyecto institucional vaya por el derrotero contrario, como se observa en las decisiones tomadas en el Consejo de Ministros, en el cuál se apuesta por la apertura de un nuevo CIE, así como la ampliación de los ya existentes. Ante ello proclamamos que no queremos cárceles racistas, ni nuevas ni renovadas. Ni centros de detención disfrazados como un sistema de primera atención. Y exigimos al Gobierno del Estado que abandone la política de criminalización y vulneración de los derechos de las personas migrantes y apueste por un sistema basado en la defensa universal de los derechos humanos, civiles y políticos.

Ilustraciones: Alicia Calero (Som Somnis) y Ana Peñas

Tres de los cuatro menores encerrados en el CIE son liberados por orden de la Fiscalía tras comprobarse las irregularidades cometidas al determinar su edad

·         La Fiscalía de Menores ha acreditado que hubo pruebas incompletas y valoraciones erróneas al ser internados 

·         El cuarto menor, que podría ser deportado, está a la espera de que se le practiquen pruebas médicas y de que se valide la copia de su partida de nacimiento donde consta que tiene 17 años

València, 27 de diciembre de 2018.- Tres de los cuatro menores argelinos encerrados en el CIE de Zapadores desde comienzos de este mes han sido liberados al comprobarse que no superan los 18 años, a raíz de la denuncia efectuada por la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros ante la Fiscalía de Menores de València. La liberación del cuarto menor depende de las pruebas para determinar su edad que ordene la Fiscalía y de la validación de la copia de su partida de nacimiento en la que consta que tiene 17 años, tal como él mismo chico aseguró al ser detenido; sin embargo, existe el riesgo de que sea deportado si las nuevas pruebas no se realizan en las próximas horas y el Consulado de Argelia no pone impedimentos para que sea devuelto a su país en la comparecencia del menor ante la legación diplomática prevista para mañana.

El encierro de menores en los CIE viola toda la normativa internacional de protección de los niños y niñas y la legislación española, desde la propia Constitución hasta las disposiciones del Ministerio del Interior, que establece que “no podrá acordarse el ingreso de menores en los centros de internamiento” (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros). No obstante, en estos cuatro casos, como en muchos otros, los menores han sido trasladados directamente desde las pateras al CIE sin habérseles practicado todas las pruebas médicas establecidas y a pesar de que sus rasgos físicos denotan minoría de edad.

La denuncia de la Campaña provocó que la Fiscalía de Menores abriera diligencias preprocesales con el fin de determinar la edad de los cuatro chicos con exactitud. El 18 de diciembre ordenó la libertad de I. A., al comprobarse documentalmente que tiene 17 años, la edad que él mismo había manifestado aunque en su expediente le habían atribuido 19 años por la radiografía de la muñeca que le hicieron. I. A. estuvo 17 días encerrado en el CIE, aunque la Jefatura Superior de Policía de València pretendiera ocultar este hecho ya que el mismo día de su liberación indicó a los medios de comunicación que sólo habían sido internados en el CIE “tres jóvenes inmigrantes”.

Un día después, Fiscalía decretó la libertad de H. B. al establecer las pruebas médicas que su edad aproximada es de 17 años a pesar de que la Guardia Civil, sin ningún tipo de prueba, indicara que los 11 “hombres” que llegaron en la patera a las costas de Almería eran “aparentemente mayores de 18 años”; H. B. estuvo encerrado 10 días. Y el 20 de noviembre se puso en libertad a S. L. al considerar la Fiscalía que es menor de edad porque las nuevas pruebas médicas realizadas en València cuestionaron la conclusión de que tiene “18 años o más” basada en la radiografía de muñeca que le hicieron al llegar; H. B. estuvo encerrado 13 días.

R. K., el cuarto menor, ya lleva 17 días tras los muros de Zapadores. Llegó en la misma patera que H. B., lo declararon mayor de edad con  los mismos criterios e ingresó en el CIE el mismo día. H. B. ya está libre; sin embargo, R. K. aúnestá a la espera de que Fiscalía determine su futuro.

Concentración en la puerta azul de CIE de Zapadores (València) 25/12/2018

<Valencià>                              

Tres dels quatre menors tancats en el CIE són alliberats per ordre de la Fiscalia després de comprovar-se les irregularitats comeses en determinar la seua edat


• La Fiscalia de Menors ha acreditat que va haver-hi proves incompletes i valoracions errònies en ser internats

• El quart menor, que podria ser deportat, està a l’espera que se li practiquen proves mèdiques i que es valide la còpia de la seua partida de naixement on consta que té 17 anys

València, 27 de desembre de 2018.- València, 27 de desembre de 2018.- Tres dels quatre menors algerians tancats al CIE de Sapadors des de començaments d’aquest mes, han sigut alliberats en comprovar-se que no superen els 18 anys, arran de la denúncia efectuada per la Campanya pel Tancament dels Centres d’Internament per a Estrangers davant la Fiscalia de Menors de València. L’alliberament del quart menor depèn de les proves per determinar la seua edat ordenades per la Fiscalia i de la validació de la còpia de la seua partida de naixement en la qual consta que té 17 anys, com va assegurar en ser detingut; no obstant això, existeix el risc que siga deportat si les noves proves no es realitzen en les pròximes hores i el Consolat d’Algèria no posa impediments perquè siga retornat al seu país en la compareixença del menor davant la legació diplomàtica prevista per demà.

El tancament de menors en els CIE viola tota normativa internacional de protecció dels xiquets i xiquetes i la legislació espanyola, des de la pròpia Constitució fins a les disposicions del Ministeri d’Interior, que estableix que “no podrà acordar-se l’ingrés de menors en els centres d’internament” (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros). No obstant això, en aquests quatre casos, com en molts altres, els menors han sigut traslladats directament des de les pasteres al CIE sense haver-se’ls practicat totes les proves mèdiques establertes, malgrat que els seus trets físics denoten minoria d’edat.

La denúncia de la Campanya va provocar que la Fiscalia de Menors obrira diligències preprocesals amb la finalitat de determinar l’edat dels quatre xics amb exactitud. El 18 de desembre va ordenar la llibertat d’I.A, en comprovar-se documentalment que té 17 anys, -edat que ell mateix havia manifestat-, encara que en el seu expedient li havien atribuït 19 anys per la radiografia de la nineta que li van fer. I. A va estar 17 dies tancat al CIE, encara que la Prefectura Superior de Policia de València pretenia ocultar aquest fet ja que el mateix dia del seu alliberament va indicar als mitjans de comunicació que només havien sigut internats al CIE “tres joves immigrants”.

Un dia després, Fiscalia va decretar la llibertat d’H.B en comprovar mitjançant les proves mèdiques que la seua edat aproximada era de 17 anys, malgrat que la Guàrdia Civil sense cap mena de prova, indicara que els 11 “homes” que van arribar en la pastera a les costes d’Almeria eren “aparentment majors de 18 anys”; H.B va estar tancat 10 dies. El 20 de novembre S.L va ser alliberat després que la Fiscalia considerés que és menor d’edat perquè les noves proves mèdiques realitzades a València van qüestionar la conclusió a què havien arribat anteriorment segons la qual tenia “18 anys o més”, tot basant-se en la radiografia de la nineta que li van fer en arribar; H.B va estar tancat 13 dies.

R.K, el quart menor, ja porta 17 dies darrere dels murs de Sapadors. Va arribar en la mateixa pastera que H.B, el van declarar major d’edat amb els mateixos criteris i va ingressar al CIE el mateix dia. H.B ja està lliure; no obstant això, R.K encara està a l’espera que la Fiscalia determine el seu futur.

Cuatro menores argelinos han sido encerrados en el CIE de Zapadores sin realizar todas las pruebas necesarias para determinar su edad

·         La Fiscalía ha abierto diligencias y ha ordenado hoy la liberación de uno de ellos después de permanecer 17 días internado

·         La Campaña por el Cierre de los CIE exige que se paralice la expulsión

València, 18 de diciembre de 2018.- Cuatro chicos argelinos, aparentemente menores, han sido encerrados en el CIE de Zapadores vulnerando no sólo la normativa internacional que protege los derechos de las niñas y niños sino la propia legislación española. A raíz de la denuncia formulada por la Campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros, la Fiscalía de Menores de València ha abierto diligencias preprocesales con el fin de determinar su edad con exactitud. En el caso de uno de ellos, I. A., la Fiscalía ha determinado hoy mismo su puesta en libertad, después de 17 días de encierro, al comprobarse documentalmente que tiene 17 años, la edad que él mismo manifestó. La decisión de la Fiscalía desmiente los datos de su expediente oficial de expulsión, donde consta que tiene una edad superior a los 19 años según la radiografía de muñeca que le practicaron. Estos nuevos casos de violaciones a derechos humanos en los CIE se conocen en el Día de las Personas Migrantes, una jornada de denuncia de las políticas xenófobas que concluye esta tarde con una marcha hasta Zapadores para exigir el cierre incondicional de esta cárcel racista.

Los chicos, que llevan encerrados entre 8 y 18 días, llegaron en pateras a la costa española y fueron encerrados en el CIE sin haber confirmado su edad, a pesar de que físicamente parecen menores, o sólo habiéndoles realizado una radiografía de muñeca, una prueba que tiene un margen de error de 12 meses. Por estas razones, la abogada de la Campaña solicitó a la Fiscalía que pida al director del CIE que paralice “cualquier actuación tendente a la efectiva expulsión del territorio nacional” de los menores mientras se realizan las pruebas complementarias para la determinación de la edad, que establece el Documento de Consenso de Buenas Prácticas entre los Institutos de Medicina Legal de España.

Hasta el momento ya se ha decretado la liberación de I. A. y se espera que en las próximas horas se resuelva la situación de los otros tres menores. A S. L. también se le hizo la radiografía de muñeca en un hospital de Baleares estableciéndose que tiene “18 años o más” aunque él asegura que nació en 2001. R. K. y H. B. llegaron a la costa de Almería el 6 de diciembre junto a 9 personas más; en el expediente se indica que todas son “aparentemente mayores de 18 años”, pero ellos afirman que nacieron en 2001.

Aunque el Ministerio del Interior establece que “no podrá acordarse el ingreso de menores en los centros de internamiento” y que los no acompañados serán “puestos a disposición de las entidades públicas de protección de menores” (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros), cada vez es más frecuente detectar estos casos de internamiento sin haber realizado las pruebas necesarias y a pesar de que presentan rasgos físicos de denotan minoría de edad. El pasado mes de octubre, la Campaña denunció el encierro en Zapadores de un menor de origen bengalí. El informe del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), titulado Sufrimiento inútil, recoge la cifra oficial de 48 menores internados en los CIE del Estado español durante 2017 (51 en el año 2016), 3 de ellos en Zapadores.

(Valencià)

Quatre menors algerians han sigut tancats en el CIE de Sapadors sense haver-los realitzat totes les proves necessàries per a determinar la seua edat

• La Fiscalia ha obert diligències i ha ordenat hui l’alliberament d’un d’ells després de romandre 17 dies internat

• La Campanya pel Tancament dels CIE exigeix que es paralitze l’expulsió

València, 18 de desembre de 2018.- Quatre xics algerians, aparentment menors, han sigut tancats en el CIE de Sapadors vulnerant no solament la normativa internacional que protegeix els drets de les xiquetes i xiquets sinó la pròpia legislació espanyola. Arran de la denúncia formulada per la Campanya pel Tancament dels Centres d’Internament d’Estrangers, la Fiscalia de Menors de València ha obert diligències preprocesals amb la finalitat de determinar la seua edat amb exactitud. En el cas d’un d’ells, I. A., la Fiscalia ha determinat hui mateix la seua posada en llibertat, després de 17 dies de tancament, en comprovar-se documentalment que té 17 anys, l’edat que ell mateix va manifestar. La decisió de la Fiscalia desmenteix les dades del seu expedient oficial d’expulsió, on consta que té una edat superior als 19 anys segons la radiografia del canell que li van practicar. Aquests nous casos de violacions a drets humans en els CIE es coneixen en el Dia de les Persones Migrants, una jornada de denúncia de les polítiques xenòfobes que conclou aquesta vesprada amb una marxa fins a Sapadors per a exigir el tancament incondicional d’aquesta presó racista.

Els xics, que porten tancats entre 8 i 18 dies, van arribar en pasteres a la costa espanyola i van ser tancats en el CIE sense haver confirmat la seua edat, a pesar que físicament semblen menors, o només havent-los realitzat una radiografia del canell, una prova que té un marge d’error de 12 mesos. Per aquestes raons, l’advocada de la Campanya va sol·licitar a la Fiscalia que demane al director del CIE que paralitze “qualsevol actuació tendent a l’efectiva expulsió del territori nacional” dels menors mentre es realitzen les proves complementàries per a la determinació de l’edat, que estableix el Document de Consens de Bones Pràctiques entre els Instituts de Medicina Legal d’Espanya.

Fins al moment ja s’ha decretat l’alliberament d’I. A. i s’espera que en les pròximes hores es resolga la situació dels altres tres menors. A S. L. també se li va fer la radiografia del canell en un hospital de Balears, establint-se que té “18 anys o més”, encara que ell assegura que va nàixer en 2001. R. K. i H. B. van arribar a la costa d’Almeria el 6 de desembre al costat de 9 persones més; en l’expedient s’indica que totes són “aparentment majors de 18 anys”, però ells afirmen que van nàixer en 2001.
Encara que el Ministeri de l’Interior estableix que “no podrà acordar-se l’ingrés de menors en els centres d’internament” i que els no acompanyats seran “posats a la disposició de les entitats públiques de protecció de menors” (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/regimen-general/centro-de-internamiento-de-extranjeros), cada vegada és més freqüent detectar aquests casos d’internament sense haver realitzat les proves necessàries i malgrat que presenten trets físics que denoten minoria d’edat. El mes d’octubre passat, la Campanya va denunciar el tancament en Sapadors d’un menor d’origen bengalí. L’informe del Servei Jesuïta a Migrants (SJM), titulat Sofriment inútil, recull la xifra oficial de 48 menors internats en els CIE de l’Estat espanyol durant 2017 (51 l’any 2016), 3 d’ells en Sapadors.

CIE de Zapadores (València)

La detención no es acogida: ni CIE, ni CATE #CIEsNO

– El encuentro anual de la Campaña Estatal por el Cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros y el Fin de las Deportaciones, que ha tenido lugar en Murcia este fin de semana, ha puesto su foco en los centros de privación de libertad de personas migradas.

– En este encuentro se ha compartido también la preocupación por el incumplimiento en todo el territorio de las garantías mínimas en la protección de la infancia y de la adolescencia.

Murcia, a 9 de diciembre de 2018, Este año el Encuentro estatal por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros y el Fin de las Deportaciones se ha realizado en Murcia entre los días 7 y 9 de diciembre, organizado por Convivir Sin Racismo. Ha contando con la participación de Stop Deportación, Tanquem els CIE, CIEs No Granada y CIE No València.

Por octavo año consecutivo la Campaña Estatal se reúne para compartir información sobre su trabajo de observación y denuncia, así como coordinar acciones que se desarrollarán durante el 2019. A lo largo de este año se ha detectado que la situación se ha agravado: los datos y observaciones evidencian cómo los mecanismos de control migratorio trascienden los propios CIE.

Los Centros de Acogida Temporal para Extranjeros (CATE), que no son sino meras extensiones de los calabozos policiales, se comienzan a extender por el sur de España, presentándose como políticas de acogida para personas migradas, cuando en realidad son un mecanismo más del sistema represivo de control y expulsión de seres humanos.

Por otro lado, en el encuentro se ha compartido la preocupación por la situación que viven los niños, niñas y adolescentes que emprenden un viaje migratorio. Se constata el incumplimiento sistemático de las medidas de protección de la infancia y adolescencia, supuestamente garantizadas en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y la Niña. La violencia institucional no solo (des)protege, sino que separa familias y provoca desarraigo.

Esta situación es todavía más angustiosa en los casos de niños y adolescentes no acompañados. Desde todas las organizaciones preocupa el aumento de adolescentes privados de libertad en los CIE. El hecho de que algunos hayan podido demostrar que son menores y hayan sido trasladados a centros de acogida tras muchos días de internamiento, demuestra que se incumple la ley encerrando a menores en los CIE. Sin embargo, otros muchos son expulsados sin esperar a terminar el proceso de determinación de edad. Hemos comprobado que las partidas de nacimiento que algunos aportan como prueba son rechazadas sistemáticamente. Para determinar su edad se llevan a cabo pruebas denigrantes e intrusivas como son los desnudos integrales para su exploración o la radiografía de la muñeca. Estas pruebas radiológicas de desarrollo del carpo, con un margen de error de dos años, son declaradas totalmente inconcluyentes por el Defensor del Pueblo y diversos organismos internacionales.

La campaña estatal CIEs NO revindica que se respeten los derechos de niños y adolescentes y que en ningún caso sean encerrados en un centro de internamiento.

Aunque por las declaraciones iniciales del nuevo Gobierno pudiera parecer que habría un giro en la política migratoria, los hechos demuestran que, más allá de meras acciones propagandísticas, siguen produciéndose graves vulneraciones de derechos hacia las personas migrantes: devoluciones en caliente, deportaciones exprés, internamiento en los CIE, detención en los CATE, redadas por perfil étnico y todas las demás formas de criminalización de las personas migrantes.

Por todo ello, la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE y el Fin de las Deportaciones exige:

• Poner fin a los espacios de detención y privación de libertad de las personas migrantes, actualmente disfrazados como un sistema de primera atención.
• Que ante la sospecha de la minoría de edad, los organismos competentes de protección de la infancia y la adolescencia se hagan cargo del adolescente, salvaguardando su integridad y velando por sus derechos en todo momento.
• Que el Gobierno abandone su política de criminalización y vulneración de los derechos de las personas migrantes y apueste por un sistema basado en la defensa universal de los derechos humanos, civiles y políticos.
• El cierre de los CIE y de todos los centros de detención y privación de libertad de personas migrantes y el fin de las deportaciones

 

#niCIEsNiCATEs

#CIEsNO

#StopDeportaciones

 

“Mientras gritaba de dolor tendido en el suelo, un policía me pisó con las botas la mandíbula y otro el pie que acababa de romperme”

– La víctima y otros internos han denunciado los hechos ante el juzgado
– Un vecino oyó “gritos desgarradores compatibles con una agresión” y ha
presentado una denuncia

València, 27 de noviembre de 2018.- Unos gritos desgarradores rompieron el silencio
en los alrededores del complejo policial de Zapadores al comienzo de la noche del
pasado lunes, 19 de noviembre. Un chico argelino se acababa de romper un pie
mientras trataba de subir al muro del CIE. Aunque, dado su estado, no ofreció ninguna
resistencia, la policía le agredió cuando lo apresó, según han denunciado a la Campaña
por el Cierre de los CIE la propia víctima y varios internos de Zapadores testigos de los
hechos. Zinedine E. llegó en patera a la costa de Almería hace poco más de un mes, se
trasladó a València, fue detenido y encerrado en Zapadores. Su denuncia ha sido
presentada esta mañana en el juzgado junto al informe médico y a la denuncia de uno
de los testigos.

Esa noche había recibido noticias familiares desagradables y “con el estado de
impotencia y ansiedad en que me encontraba encerrado en el CIE sin posibilidad de
ayudarles, tomé la decisión de suicidarme saltando los muros del centro”, asegura
Zinedine. Pero al tratar de acceder al muro, resbaló y cayó al suelo fracturándose el
tobillo y provocándose múltiples contusiones. Al oír sus gritos de dolor, dos policías
acudieron y “al verme tendido en el suelo sin posibilidad de moverme ni defenderme, me
agredieron físicamente”. Uno le puso la bota en la mandíbula, “apretando con mucha
fuerza mi cara contra el suelo y provocándome una lesión en el maxilar”, y el otro le
retorció el pie que se acababa de romper “con sus duras botas”, según consta en el
escrito de denuncia. Muchos de los internos que contemplaban la escena comenzaron a
gritar y a hacer ruido dentro de sus celdas para expresar su indignación por lo que veían.
Incluso uno de ellos afirma que vio a los policías “pegándole con la porra” y que desde
ese día “están tratándonos a todos los internos de manera denigrante, con insultos”.

Tras ser capturado, lo trasladaron al hospital La Fe donde permaneció ingresado hasta
el pasado jueves. En el servicio de urgencias de La Fe, al que accedió con un cuadro
médico de politraumatismo, identificaron la fractura y varias “excoriaciones cutáneas”.
Los médicos establecieron que debe llevar una férula 3 ó 4 semanas, guardar reposo y
usar muletas. Sin embargo, la dirección del centro se niega a facilitarle las muletas por lo
que se desplaza cojeando entre dolores. Zinedine, que ha presentado una solicitud de
asilo, también ha denunciado que una semana después de la agresión, un policía le dio
un tortazo porque le dijo que no entendía el español.

Daniel Morata, vecino que vive frente al CIE, comenzó a escuchar los alaridos entre las
10.50 y las 11 de la noche del lunes, 19, “a pesar de que tenía las ventanas de mi casa
cerradas. Los gritos desgarradores duraron varios minutos hasta que se fueron
apagando poco a poco”, asegura este testigo. Al día siguiente, preocupado por lo que
pudo haber pasado, acudió al juzgado para interponer una denuncia. Para Daniel, los
fuertes lamentos parecían proceder de un interno del CIE y eran “perfectamente
compatibles con una agresión”, según consta en la denuncia. Por eso, solicitó al juzgado
que investigue la procedencia y los motivos de los gritos, por “si hubiese podido deberse
a la comisión de algún delito”.

La Campaña por el Cierre de los CIE exige a la Delegación del Gobierno que identifique
a los responsables de la agresión denunciada y adopte medidas disciplinarias en su
contra. Además, hemos presentado copias de las denuncias de la víctima y de uno de
los testigos en el juzgado de instrucción nº 11, que ha asumido la denuncia de Daniel
Morata, y en el juzgado de instrucción 3, que ejerce funciones de control del CIE. La
Campaña solicita que se suspenda de forma inmediata la expulsión de la víctima y de los
testigos. De esta forma, queremos evitar la impunidad en que queda la mayoría de
denuncias de agresiones en el CIE: sistemáticamente se deporta a quienes denuncian,
el juzgado archiva la causa y la Policía afirma que son denuncias falsas ya que no hay
condenas.

Este nuevo incidente violento se suma a la larga lista de irregularidades y de denuncias
de violaciones a los derechos humanos ocurridas en Zapadores. Recientemente, la
Campaña denunció el internamiento de una persona de origen ruso portadora de VIH,
enferma de Hepatitis C y en tratamiento con metadona, al habérsele denegado el asilo.
Además del perjuicio que supone para su salud estar encerrado, corre el riesgo de ser
deportado a Rusia, donde con toda probabilidad no recibiría tratamiento médico
adecuado. Sin embargo, la Delegación del Gobierno, que podría solicitar la suspensión
de la orden de expulsión por razones humanitarias, no ha hecho nada hasta ahora.

“Mentre cridava de dolor tendit al terra, un policia em va trepitjar amb les botes la mandíbula i un altre el peu que acabava de trencar-me”.

• La víctima i altres interns han denunciat els fets davant el jutjat
• Un veí va sentir “crits esquinçadors compatibles amb una agressió” i ha
presentat una denúncia

València, 27 de novembre de 2018.- Uns crits esquinçadors van trencar el silenci als
voltants del complex policial de Sapadors al començament de la nit del passat dilluns, 19
de novembre. Un xic algerià s’acabava de trencar un peu mentre tractava de pujar al mur
del CIE. Encara que, donat el seu estat, no va oferir cap resistència, la policia li va
agredir quan ho va capturar, segons han denunciat a la Campanya pel Tancament dels
CIE la pròpia víctima i diversos interns de Sapadors testimonis dels fets. Zinedine E. va
arribar en pastera a la costa d’Almeria fa poc més d’un mes, es va traslladar a València,
va ser detingut i tancat en Sapadors. La seua denúncia ha sigut presentada aquest matí
en el jutjat junt amb l’informe mèdic i la denúncia d’un dels testimonis.

Aqueixa nit havia rebut notícies familiars desagradables i “amb l’estat d’impotència i
ansietat en què em trobava tancat en el CIE sense possibilitat d’ajudar-los, vaig prendre
la decisió de suïcidar-me saltant els murs del centre”, assegura Zinedine. Però en tractar
d’accedir al mur, va relliscar i va caure al terra fracturant-se el turmell i provocant-se
múltiples contusions. En sentir els seus crits de dolor, dos policies van acudir i “en
veure’m tendit en el terra sense possibilitat de moure’m ni defensar-me, em van agredir
físicament”. Un li va posar la bota en la mandíbula, “estrenyent amb molta força la meua
cara contra el terra i provocant-me una lesió en el maxil·lar”, i l’altre li va retorçar el peu
que s’acabava de trencar “amb les seues dures botes”, segons consta en l’escrit de
denúncia. Molts dels interns que contemplaven l’escena van començar a cridar i a fer
soroll dins de les seues cel·les per a expressar la seua indignació pel que veien. Fins i
tot un d’ells afirma que va veure als policies “pegant-li amb la porra” i que des d’aqueix
dia “estan tractant-nos a tots els interns de manera denigrant, amb insults”.

Després de ser capturat, ho van traslladar a l’hospital La Fe on va romandre ingressat
fins dijous passat. En el servei d’urgències de la Fe, al que va accedir amb un quadre
mèdic de politraumatisme, van identificar la fractura i diverses excoriacions cutànies”. Els
metges van establir que ha de portar una fèrula 3 o 4 setmanes, guardar repòs i usar
crosses. No obstant açò, l’adreça del centre es nega a facilitar-li les crosses pel que es
desplaça coixejant entre dolors. Zinedine, que ha presentat una sol·licitud d’asil, també
ha denunciat que una setmana després de l’agressió, un policia li va donar una bufetada
per dir- li que no entenia el castellà.

Daniel Morata, veí que viu enfront del CIE, va començar a escoltar els alarits entre les
10.50 i les 11 de la nit del dilluns, 19, “a pesar que tenia les finestres de la meua casa
tancades. Els crits esquinçadors van durar diversos minuts fins que es van anar apagant
a poc a poc”, assegura aquest testimoni. L’endemà, preocupat pel que podia haver
passat, va acudir al jutjat per a interposar una denúncia. Per a Daniel, els forts laments
semblaven procedir d’un intern del CIE i eren “perfectament compatibles amb una
agressió”, segons consta en la denúncia. Per això, va sol·licitar al jutjat que investigués
la procedència i els motius dels crits, per “si hagueren estat provocats per la comissió
algun delicte”.

La Campanya pel Tancament dels CIE exigeix a la Delegació del Govern que identifique
als responsables de l’agressió denunciada i adopte mesures disciplinàries en contra
seua. A més a més, hem presentat còpies de les denúncies de la víctima i d’un dels
testimonis en el jutjat d’instrucció nº 11, que ha assumit la denúncia de Daniel Morata, i
en el jutjat d’instrucció 3, que exerceix funcions de control del CIE. La Campanya
sol·licita que se suspenga de forma immediata l’expulsió de la víctima i dels testimonis.
D’aquesta forma, volem evitar la impunitat en què roman la majoria de denúncies
d’agressions en el CIE: sistemàticament es deporta als qui denuncien, el jutjat arxiva la
causa i la Policia afirma que són denúncies falses per què no hi ha condemnes.

Aquest nou incident violent se suma a la llarga llista d’irregularitats i de denúncies de
violacions als drets humans ocorregudes en Sapadors. Recentment, la Campanya va
denunciar l’internament d’una persona d’origen rus portadora de VIH, malalta d’Hepatitis
C i en tractament amb metadona, en haver-se-li denegat l’asil. A banda del perjudici que
suposa per a la seua salut estar tancat, corre el risc de ser deportat a Rússia, on amb
tota probabilitat no rebria tractament mèdic adequat. No obstant açò, la Delegació del
Govern, que podria sol·licitar la suspensió de l’ordre d’expulsió per raons humanitàries,
no ha fet res fins ara.